La Diputación Provincial de Huesca (DPH) ha convocado una nueva edición de las subvenciones para el fomento de la trufa negra (Tuber melanosporum). Se ha consignado un presupuesto de 160.000 euros. El objetivo es “seguir ampliando el cultivo de la trufa negra en la provincia de Huesca, y contribuir a través de ello al mantenimiento de población en los municipios en los que se instalan las explotaciones truferas”.
La convocatoria dice que “pueden presentar iniciativas personas físicas y jurídicas, y ayuntamientos de la provincia de Huesca que sean titulares de derechos de propiedad, posesión o usufructo sobre las tierras”.
Indica que “son subvencionables el establecimiento de nuevas plantaciones (con plantas microrrizadas de trufa negra) y la mejora en explotaciones ya existentes (mediante la instalación de un sistema de riego)”.
La Diputación de Huesca señala que “el año pasado, gracias a estas ayudas (156.400 euros), se mejoraron 19 explotaciones truferas (con una superficie de 51 hectáreas) y se introdujeron 8 nuevas plantaciones (en 7 hectáreas de terreno)”.
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Los agricultores piden, en la jornada de Riegos del Alto Aragón, certezas hídricas para afrontar el futuro con garantías
DIARIO DEL CAMPO
Riegos del Alto Aragón ha celebrado en el Palacio de Congresos de Huesca su jornada informativa número veintiocho. Ha sido en la mañana de este jueves, 8 de octubre de 2026, con el título “Regadío en transición: geopolítica, PAC y resiliencia hídrica”. Los agricultores han solicitado ahí certezas en materia de agua, al margen del contexto, siempre complejo, y de cara a poder afrontar el futuro con garantías.
El propio presidente de Riegos del Alto Aragón, José Antonio Pradas, ha reconocido que el tramo final de la campaña de regadío ha sido crítico, dadas las condiciones atmosféricas de este verano, con temperaturas muy elevadas y con ausencia de precipitaciones. Los regantes observan cómo sufren año a año el problema no tener capacidad de almacenamiento suficiente.
Por este motivo, consideran de necesidad extrema que entre en servicio cuanto antes el embalse de Almudévar, cuyas obras llevan ya dos años finalizadas. Los agricultores piden saber cuándo se va a poder llenar y cuándo se va a poder usar el agua que almacene; hay que recordar que su capacidad es de unos ciento setenta hectómetros cúbicos.
Respecto al contexto en el que se debe mover el sector agroalimentario, siempre desfavorable, preocupan las sucesivas crisis geopolíticas, el efecto que puedan tener los acuerdos comerciales de la Unión Europa (como el de MERCOSUR), y cómo va a quedar definida la nueva Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028-2034.
Hay un reto genérico al medio rural y que se particulariza en el agro y en el regadío: el relevo generacional. Se trata de responder a la pregunta de cómo atraer a los jóvenes a la actividad agroalimentaria. Ahí entra en juego la tecnología, por medio de la modernización del regadío, la digitalización y el uso de los datos y la inteligencia artificial, con el fin de ser más competitivos y tener una mejor calidad de vida.
La jornada informativa de Riegos del Alto Aragón ha servido para recordar que el colectivo regante recibió el máximo galardón de los Premios Félix de Azara, que concede la Diputación Provincial de Huesca (DPH), y que se está conmemorando en la actualidad el centenario de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). También se ha rememorado la figura del pensador altoaragonés Joaquín Costa.
Se ha lanzado una reflexión final, en el sentido de que el agua es la base de todo y es el fundamento de la soberanía alimentaria de un país, con la importancia que ello ha tenido, tiene y tendrá a lo largo de la historia de la humanidad. Se ha dicho que el agua es riqueza y es sobre todo vida para el medio rural y para los pueblos del Alto Aragón.










