La agrivoltaica, uso de un mismo terreno como explotación agrícola y para producir energía solar, da un paso adelante gracias a un estudio de la Universidad de Córdoba, que concluye que es viable cultivar árboles en seto entre paneles solares. Durante la última década este modo de producción se ha utilizado para hortalizas y cereales de poca altura, es decir, cultivos que no interfieren en la luz que reciben las placas solares. La nueva investigación pone sobre la mesa la viabilidad de los paneles solares con el cultivo de árboles en seto.
El estudio ha conseguido identificar un espacio geométrico entre las filas de los paneles en el que el cultivo de árboles en seto podría ser rentable. En el caso de olivares se habla de hasta 3 metros de alto y 1,5 metros de ancho. Allí la ratio de suelo equivalente podría aumentar hasta un 47 por ciento. Esto quiere decir que una sola hectárea de suelo podría generar la misma producción agrícola y fotovoltaica que 1,47 hectáreas en el caso de que ambas explotaciones estuvieran separadas. Marta Varo, una de las autoras del estudio, dice que “con la agrivoltaica necesitaríamos menos suelo para producir lo mismo, por lo que se obtiene un uso más eficiente del terreno”.
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La CHE recuerda que “el origen de las confederaciones hidrográficas está muy vinculado al desarrollo de las comunidades de regantes”
El jefe de la Oficina de Planificación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miguel García Vera, participó en el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en Ciudad Real del 13 al 17 de abril de 2026. Ahí señaló que “el origen de las confederaciones está muy relacionado con el desarrollo de las comunidades de regantes; en el caso del Ebro se trata de una relación directa que nos ha traído hasta hoy con unos resultados exitosos y que nos tiene que llevar a seguir trabajando para tener una gestión eficiente del agua”. Respecto a la pregunta de si se ha conseguido el objetivo de satisfacer las demandas hídricas, dio un “sí mayúsculo” y dio algunos datos: “En la cuenca del Ebro se ha incrementado la superficie de regadío a un ritmo de seis mil hectáreas por año, en el periodo 1965-2024; hay en la actualidad unas novecientas cincuenta mil hectáreas de regadío, con un elevado nivel de producción agrícola y cárnica”.













