El Consejo de Administración de la Sociedad Estatal Mercantil de Infraestructuras Agrarias (SEIASA) ha aprobado encargar a Tragsa la ejecución de las obras de modernización de los regadíos de la comunidad de regantes de Molinar del Flumen, en la provincia de Huesca y dentro del sistema de Riegos del Alto Aragón. La obra lleva por título “Proyecto de estación de bombeo, proyecto eléctrico y sistema de telecontrol para la eficiencia energética de la zona regable de la margen derecha del río Flumen de la comunidad de regantes Molinar del Flumen (Huesca)”.
Es una actuación que cuenta con un presupuesto de nueve millones de euros (IVA no incluido). Afectará a 3.643 hectáreas de los municipios de Barbués, Sangarrén, Torres de Barbués y Almuniente; y beneficiará a 351 regantes. El Ministerio de Agricultura ejecuta este proyecto a través de SEIASA en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía Española (Fase I).
El objeto de la modernización es “construir una estación de bombeo que se abastezca de la red eléctrica y que permita eliminar el uso de motores diésel utilizados actualmente, suministrando la presión necesaria para un riego eficiente; e implantar un sistema de telecontrol para una gestión más eficaz en toda la zona regable”.
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La CHE recuerda que “el origen de las confederaciones hidrográficas está muy vinculado al desarrollo de las comunidades de regantes”
El jefe de la Oficina de Planificación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miguel García Vera, participó en el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en Ciudad Real del 13 al 17 de abril de 2026. Ahí señaló que “el origen de las confederaciones está muy relacionado con el desarrollo de las comunidades de regantes; en el caso del Ebro se trata de una relación directa que nos ha traído hasta hoy con unos resultados exitosos y que nos tiene que llevar a seguir trabajando para tener una gestión eficiente del agua”. Respecto a la pregunta de si se ha conseguido el objetivo de satisfacer las demandas hídricas, dio un “sí mayúsculo” y dio algunos datos: “En la cuenca del Ebro se ha incrementado la superficie de regadío a un ritmo de seis mil hectáreas por año, en el periodo 1965-2024; hay en la actualidad unas novecientas cincuenta mil hectáreas de regadío, con un elevado nivel de producción agrícola y cárnica”.













