La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Aragón hace balance de este otoño que termina. Su delegado, Rafael Requena, indica que esta estación ha sido como suele ser habitual, siendo más atípico el mes de noviembre: “Noviembre ha sido el mes en el que los registros han sido más llamativos, con una media inferior a lo habitual en 1,4 grados, y con precipitaciones significativas que dejaron nieve en las zonas altas de Aragón mucho antes de lo que viene siendo tradicional”. El invierno comenzará el martes, 21 de diciembre, a las 15:59 horas.
Otoño se cierra habiéndose comportado de manera similar a la media histórica en cuanto a temperaturas y precipitaciones. Por meses, septiembre fue un mes cálido y húmedo, octubre fue normal en cuanto a temperaturas y más seco que la media en cuanto a precipitaciones, y noviembre fue frío y también húmedo. Además, durante los primeros días de diciembre las persistentes y abundantes lluvias registradas en pocos días en la zona alta del Ebro originaron una crecida extraordinaria del río.
Rafael Requena señala que “para los próximos días se espera una situación similar a la que estamos viviendo en estas jornadas, con niebla en el valle del Ebro y temperaturas bajas en todo Aragón; estaremos así hasta principios de la nueva semana, cuando se acerca una borrasca por el oeste que podría dejar precipitaciones para Navidad (eso sí, sólo serán en forma de nieve en las zonas altas de las montañas)”.
Otras noticias
La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.













