La Red Aragonesa de Cultivos Extensivos y Leguminosas (Red Arax) ha cerrado sus Jornadas Virtuales de Transferencia en Cereales de Invierno 2020. La última doble sesión se ha desarrollado en los ensayos de Espuéndolas, en la comarca de la Jacetania. En total han sido 12 días, 24 videos y 4 transmisiones en directo.
Maite Nalvaiz, técnico de la Cooperativa Santa Orosia de Jaca, ha sido la encargada de exponer los ensayos que se están realizando en Espuéndolas con cebadas, trigos blandos y avenas. Se trata de un secano húmedo situado a 924 metros de altitud.
Los ensayos analizan, en el caso de cebadas y trigos blandos, el comportamiento de las distintas variedades ante las enfermedades fúngicas. Se están usando 24 variedades de cebada (22 de ciclo largo o invierno, y 2 de ciclo corto o primavera) y 32 de trigo blando (todas de ciclo largo).
Los ensayos de las avenas presentan un buen desarrollo pero ha habido problemas por las malas hierbas, como consecuencia del alto régimen pluviométrico de la actual campaña.
En estas dos últimas sesiones se ha incidido en la importancia de que se hayan estrechado vínculos entre el sector productor y la industria transformadora, lo que permite decidir mejor qué sembrar de acuerdo con las necesidades de la industria.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.












