Se ha reunido por videoconferencia el G20, bajo la presidencia del rey saudí Salman Bin Abdulaziz Al Saud. Allí se ha abordado la pandemia del coronavirus COVID-19. El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, ha intervenido en el encuentro.
Ha instado a los dirigentes de los países del G20, entre ellos España, a que adopten “medidas para que los sistemas alimentarios mundiales sigan funcionando de forma adecuada durante la pandemia, en particular en relación con el acceso a los alimentos de las personas más pobres y vulnerables del mundo”.
Qu Dongyu indica que “tenemos que asegurarnos de que las cadenas de valor de los alimentos no se interrumpen y siguen funcionando bien, y promover la producción y la disponibilidad de alimentos diversificados, inocuos y nutritivos para todos”.
Advierte que “los confinamientos y las restricciones de movimientos pueden perturbar la producción, procesado, distribución y venta de alimentos, tanto a nivel nacional como mundial, con el potencial de tener un impacto inmediato y grave sobre aquellas personas que tienen restringida su movilidad”.
Añade que “los pobres y los vulnerables serán los más afectados, y los gobiernos deben reforzar los mecanismos de seguridad social para garantizar su acceso a los alimentos; a medida que la actividad económica se desacelera por la pandemia del COVID-19 el acceso a los alimentos se verá afectado negativamente por la reducción de ingresos y la pérdida de empleos”.
Otras noticias
La juventud rural reivindica su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”
Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.












