La Cooperativa Agrícola de Barbastro (SCLAB) busca las mejores apuestas de futuro para ese territorio y para sus socios. Se plantea el trigo sarraceno como una opción viable de futuro. De momento tan sólo dos agricultores han apostado por este cultivo. Se han realizado pruebas en las localidades altoaragonesas de Barbastro y Peralta de Alcofea.
Desde la Cooperativa de Barbastro se presenta un informe sobre el trigo sarraceno para su mejor conocimiento:
“El trigo sarraceno (Fagopyrum esculentum) es un pseudocereal, es decir, no pertenece a la familia de las gramíneas (a diferencia del trigo, el centeno, la cebada o la avena).
Es una poligonácea, y de hecho si se mira un grano de trigo sarraceno se puede ver que tiene una forma curiosa, como una especie de pirámide en miniatura.
Los campos de trigo sarraceno están llenos de flores en verano que luego dan lugar al fruto, es decir, al grano. Es un pseudocereal de ciclo corto que se planta a principios de verano y se cosecha en otoño.
Es muy poco productivo comparado con los cereales citados, por lo que su precio en la tienda es más elevado.
Es originario del Asia Central. Aunque se ha cultivado también tradicionalmente en muchos países, hoy en día los principales productores son también los mayores consumidores. Rusia produce el 50 por ciento del total mundial, seguido por China con el 17 y Ucrania con el 7 por ciento.
Es muy apreciado por los celíacos, ya que no contiene gluten; y, como la quinoa o el amaranto, el trigo sarraceno posee proteínas de alta calidad, aminoácidos esenciales y un bajo índice glucémico”.
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“Por la cuenca del Ebro” es el título del documental que ha estrenado la CHE en el marco de su centenario
DIARIO DEL CAMPO
La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha estrenado Por la cuenca del Ebro, documental que se enmarca en la conmemoración de su centenario. La puesta de largo de este trabajo audiovisual ha tenido lugar en Zaragoza, en el Centro de Historias.
Por la cuenca del Ebro recorre los cien años de existencia de la CHE, a través de imágenes del archivo histórico, testimonios y paisajes. Aborda la idea de la unidad de cuenca y también se ocupa de los retos actuales y futuros en la gestión del agua.
La CHE señala que “el documental refleja la evolución, durante todo un siglo, de la relación con los ríos, y cómo cada época ha afrontado sus necesidades vinculadas al agua: desde la regulación, el regadío o la generación de energía hasta la calidad, la protección ambiental y la restauración fluvial”.
Añade que “es una obra sobre el agua pero también sobre el territorio y sus pueblos, la cultura, la ciencia, la transformación del paisaje y la necesidad de seguir construyendo desde la participación social”.














