El Ministerio de Agricultura, a través de la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA), y las comunidades de regantes de Grañén-Flumen y Almuniente (ambas en la provincia de Huesca y pertenecientes a Riegos del Alto Aragón) han firmado el convenio para modernizar sus regadíos.
La firma ha sido estampada por el presidente de SEIASA, Alejandro Alonso, y los presidentes de ambas comunidades de regantes, Carlos Alayeto y Basilio Biarge.
PROYECTO GLOBAL
Este proyecto de modernización va a alcanzar a un total de 3.759 hectáreas de terreno, beneficiando a 450 familias de manera directa. Las obras contemplan el cambio de sistema de riego a pie existente actualmente por un sistema de riego a presión.
FASE I
La inversión prevista para la Fase I de este proyecto es de 15,7 millones de euros.
En esta primera fase se plantea la ejecución de la obra de toma y balsa de regulación (elementos comunes) y la modernización integral de parte de la superficie regable (alrededor de 1.000 hectáreas).
Las actuaciones que se van a desarrollar comprenden la ejecución de la toma en el Canal del Cinca, balsa de regulación, tubería de salida de la balsa de regulación, red de tuberías, valvulería, hidrantes y telecontrol.
Otras noticias
La CHE recuerda que “el origen de las confederaciones hidrográficas está muy vinculado al desarrollo de las comunidades de regantes”
El jefe de la Oficina de Planificación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miguel García Vera, participó en el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en Ciudad Real del 13 al 17 de abril de 2026. Ahí señaló que “el origen de las confederaciones está muy relacionado con el desarrollo de las comunidades de regantes; en el caso del Ebro se trata de una relación directa que nos ha traído hasta hoy con unos resultados exitosos y que nos tiene que llevar a seguir trabajando para tener una gestión eficiente del agua”. Respecto a la pregunta de si se ha conseguido el objetivo de satisfacer las demandas hídricas, dio un “sí mayúsculo” y dio algunos datos: “En la cuenca del Ebro se ha incrementado la superficie de regadío a un ritmo de seis mil hectáreas por año, en el periodo 1965-2024; hay en la actualidad unas novecientas cincuenta mil hectáreas de regadío, con un elevado nivel de producción agrícola y cárnica”.












