El Ministerio de Agricultura, a través de la empresa pública Seiasa (Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias), ha firmado en Huesca cuatro convenios por los que financiará obras de modernización de regadíos en la provincia de Huesca. La inversión se sitúa en 82 millones de euros. Las obras afectarán en conjunto a 12.745 hectáreas dedicadas principalmente al maíz, alfalfa y cereal de invierno, beneficiando a 1.424 regantes.
El presidente de Seiasa, Francisco Rodríguez Mulero, ha firmado los correspondientes convenios con los presidentes de las comunidades de regantes de Collarada Primera Sección, Saúl Gracia; Santa Ana, Pedro Carlos Revuelta; Grañén-Flumen, Carlos Alayeto; Almuniente, Basilio Pardo; y Molinar del Flumen, José Ángel Lample. Al acto de firma han asistido también la subdelegada del Gobierno en Huesca, Silvia Salazar; el director general de Desarrollo Rural del Gobierno de Aragón, Jesús Nogués; y el presidente de Riegos del Alto Aragón, César Trillo. Las comunidades firmantes pertenecen a esta comunidad general.
COLLARADA PRIMERA SECCIÓN
El “Convenio regulador para la financiación, construcción y explotación de las obras de modernización de los regadíos de la Comunidad de Regantes Collarada 1ª Sección” permitirá financiar actuaciones por valor de casi 25 millones de euros, con el objetivo de transformar el sistema de riego a manta mediante canaletas de hormigón y acequias en un sistema de riego presurizado mediante tubería enterrada.
Las actuaciones, que beneficiarán a un total de 350 regantes, contemplan dividir la superficie regable (de 2.909 hectáreas distribuidas en los términos municipales de Robres, Almuniente y Senés de Alcubierre) en dos zonas. Cada una contará con una toma en el Canal de Monegros, balsa de regulación, estación de bombeo, otra balsa elevada y dos parques solares fotovoltaicos. La red de tuberías de distribución se completará con un sistema de telecontrol del riego.
SANTA ANA
El “Convenio regulador para la financiación, construcción y explotación de las obras de modernización de los regadíos de la Comunidad de Regantes de Santa Ana”, por valor de 24,7 millones de euros, permitirá llevar a cabo la modernización integral de la zona regable, sustituyendo la red de acequias y canales existente por un nuevo sistema de riego a presión mediante tuberías.
Las actuaciones previstas contemplan la ejecución de una obra de toma en el Canal de Monegros, una balsa de regulación, una estación de bombeo y dos balsas elevadas. Todo ello se completará con la red de tuberías hasta parcela, un sistema de telecontrol del riego y un parque solar fotovoltaico. Las obras afectarán a 2.654 hectáreas en los municipios de Almuniente, Senés de Alcubierre, Tardienta, Torralba de Aragón y Torres de Barbúes. Este proyecto beneficiará a 273 regantes.
GRAÑÉN-FLUMEN Y ALMUNIENTE
Las actuaciones objeto del “Convenio regulador para la financiación, construcción y explotación de las obras de modernización de los regadíos de la Comunidad de Regantes Grañén-Flumen y Almuniente. Fases Restantes”, por valor de 21,8 millones de euros, afectarán a 3.539 hectáreas en los municipios de Grañén y Almuniente, y beneficiarán a 450 regantes.
Los trabajos supondrán la modernización integral de la zona regable, con la sustitución del sistema de riego a pie existente actualmente por un sistema de riego a presión. Se contempla además la ejecución de una red de tuberías, balsas de regulación, una estación de bombeo, redes terciarias, acometida eléctrica y un sistema de telecontrol del riego.
MOLINAR DEL FLUMEN
El “Convenio regulador para la financiación, construcción y explotación de las obras de modernización de los regadíos de la Comunidad de Regantes Molinar del Flumen. Fase III”, está dotado con 10,5 millones de euros y posibilitará la ejecución de una balsa de dominio de cota que completará el resto de actuaciones realizadas con anterioridad en la zona regable de esta comunidad de regantes, mejorando la optimización energética del sistema. Las nuevas infraestructuras afectarán a una superficie de 3.643 hectáreas en los municipios de Almudévar, Tardienta y Sangarrén, y beneficiarán a 351 regantes.
Otras noticias
Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











