La Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA) de Zaragoza está a dos meses de la celebración de su 42 edición, que tendrá lugar en las instalaciones de Feria de Zaragoza del 26 al 30 de abril. Desde Feria de Zaragoza se valora el reconocimiento y apoyo brindado por los principales colectivos profesionales del sector agrario. Por ello y a pesar de las incertidumbres marcadas por la pandemia de la COVID-19 en estos dos últimos años, se espera que la próxima edición de FIMA sea “una excelente oportunidad para el negocio agrícola en la península Ibérica”.
Feria de Zaragoza cita a las organizaciones agrarias, sector cooperativo, colegios profesionales, Ministerio de Agricultura, Gobierno de Aragón, ICEX, universidades y las principales asociaciones del sector de la maquinaria agrícola (tanto españolas como de otros países interesados en el mercado ibérico) por su “firme compromiso para que la edición 42 de FIMA sea un completo éxito de asistencia, visibilidad y negocio para todos los participantes”.
Desde Feria de Zaragoza se anuncia que durante las próximas semanas tanto FIMA como los diferentes colectivos participantes en la edición de abril publicarán información periódica sobre el VIII Foro Nacional de Desarrollo Rural, el programa dedicado a las mujeres inspiradoras y gestión del talento, la agricultura 4.0, la introducción al manejo y a las herramientas digitales en cultivos extensivos, y las prácticas innovadoras para bioenergía y biocarbono con biomasa agrícola.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











