Este domingo 21 de marzo es el Día Internacional de los Bosques. España cuenta con más de 26 millones de hectáreas de superficie forestal (es el tercer país de Europa). Ha aumentado un 1,2 por ciento el tamaño de sus bosques en los últimos quince años. La superficie forestal española representa más del 55 por ciento del país.
El Gobierno de Aragón, en el marco de este Día Internacional, señala que “los bosques desempeñan un papel clave en nuestras vidas, ya que los beneficios que nos proporcionan son inmensos”. Los enumera:
“Reducen la contaminación atmosférica, mitigan el cambio climático, nos proporcionan recursos (alimentos, madera y otros derivados), sostienen y aumentan la biodiversidad, regulan el flujo del agua, reducen la erosión, y mejoran nuestra salud física y mental”.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico acaba de publicar el Inventario de Daños Forestales 2020. Es un documento de carácter anual que recopila la información nacional correspondiente a la Red Europea de Seguimiento de Daños en los Bosques.
Desde el Ministerio se indica que “el estado general del arbolado experimenta un proceso de cierta mejora con respecto a los valores medios del último quinquenio; el 78,1 por ciento de los árboles han sido diagnosticados como sanos, frente al 76,5 por ciento de la media anual de los últimos cinco años”.
Otras noticias
La juventud rural reivindica su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”
Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.












