La directora de la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (ANOVE), Elena Sáenz, subraya el papel de la mejora vegetal como gran aliada de la alimentación. Dice que “la investigación para desarrollar nuevas variedades vegetales, resistentes a las plagas y enfermedades, y que produzcan más utilizando menos recursos, resulta fundamental”. Son reflexiones que realiza en el marco del Symposium Nacional de Sanidad Vegetal, que se celebra en Sevilla bajo la organización del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Andalucía Occidental. Allí se pone el foco en la incorporación de la mejora vegetal como “herramienta para velar por la producción y seguridad de los alimentos”.
También se hace referencia a las aportaciones sociales, económicas y medioambientales de la mejora vegetal: “En los últimos 30 años la mejora vegetal ha contribuido con más de 24.500 millones de euros y en tan sólo un año, 2019, con 1.000 millones de euros; a lo largo de las últimas tres décadas, el incremento de la productividad gracias a la mejora genética ha supuesto para los cuatro cultivos analizados en el estudio una producción acumulada adicional de 62 a 76 millones de toneladas, lo que equivale a un incremento del 11 al 61 por ciento de la producción”.
Otras noticias
Los agricultores piden, en la jornada de Riegos del Alto Aragón, certezas hídricas para afrontar el futuro con garantías
DIARIO DEL CAMPO
Riegos del Alto Aragón ha celebrado en el Palacio de Congresos de Huesca su jornada informativa número veintiocho. Ha sido en la mañana de este jueves, 8 de octubre de 2026, con el título “Regadío en transición: geopolítica, PAC y resiliencia hídrica”. Los agricultores han solicitado ahí certezas en materia de agua, al margen del contexto, siempre complejo, y de cara a poder afrontar el futuro con garantías.
El propio presidente de Riegos del Alto Aragón, José Antonio Pradas, ha reconocido que el tramo final de la campaña de regadío ha sido crítico, dadas las condiciones atmosféricas de este verano, con temperaturas muy elevadas y con ausencia de precipitaciones. Los regantes observan cómo sufren año a año el problema no tener capacidad de almacenamiento suficiente.
Por este motivo, consideran de necesidad extrema que entre en servicio cuanto antes el embalse de Almudévar, cuyas obras llevan ya dos años finalizadas. Los agricultores piden saber cuándo se va a poder llenar y cuándo se va a poder usar el agua que almacene; hay que recordar que su capacidad es de unos ciento setenta hectómetros cúbicos.
Respecto al contexto en el que se debe mover el sector agroalimentario, siempre desfavorable, preocupan las sucesivas crisis geopolíticas, el efecto que puedan tener los acuerdos comerciales de la Unión Europa (como el de MERCOSUR), y cómo va a quedar definida la nueva Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028-2034.
Hay un reto genérico al medio rural y que se particulariza en el agro y en el regadío: el relevo generacional. Se trata de responder a la pregunta de cómo atraer a los jóvenes a la actividad agroalimentaria. Ahí entra en juego la tecnología, por medio de la modernización del regadío, la digitalización y el uso de los datos y la inteligencia artificial, con el fin de ser más competitivos y tener una mejor calidad de vida.
La jornada informativa de Riegos del Alto Aragón ha servido para recordar que el colectivo regante recibió el máximo galardón de los Premios Félix de Azara, que concede la Diputación Provincial de Huesca (DPH), y que se está conmemorando en la actualidad el centenario de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). También se ha rememorado la figura del pensador altoaragonés Joaquín Costa.
Se ha lanzado una reflexión final, en el sentido de que el agua es la base de todo y es el fundamento de la soberanía alimentaria de un país, con la importancia que ello ha tenido, tiene y tendrá a lo largo de la historia de la humanidad. Se ha dicho que el agua es riqueza y es sobre todo vida para el medio rural y para los pueblos del Alto Aragón.











