Así lo señala el Grupo AN en un informe que ha elaborado sobre la campaña de cereales en España. Indica que, tras una década de alternancia entre una buena y una mala cosecha, este año se ha roto la tendencia, encadenando dos buenas cosechas consecutivas.
Recuerda que 2020 fue el año de la cosecha más productiva de la historia, con 27,5 millones de toneladas. Respecto a 2021 la última estimación de Cooperativas Agro-alimentarias de España habla de la segunda mejor cosecha, con 24,4 millones de toneladas de cereal, un 4,3 por ciento por encima de la media de las últimas cuatro campañas.
Juan Luis Celigueta, director de la sección de cereales del Grupo AN, confirma las estimaciones: “En general hemos tenido una buena cosecha, no como la del año pasado (que fue excepcional); estamos certificando que está por encima de la media”.
La estimación actual supera en 1,09 millones de toneladas la previsión inicial de Cooperativas Agro-alimentarias, de 23,38 millones, debido principalmente a un aumento del 9 por ciento en la producción de trigo.
En 2021 se ha producido un ligero incremento en la superficie cultivada, llegando el total hasta los 6,07 millones de hectáreas, de los cuales 2,52 millones corresponden al cultivo de la cebada; a pesar de que la superficie dedicada a la cebada ha disminuido un 8,2 por ciento respecto al año pasado, continúa siendo el principal cultivo nacional, con una producción de 9,4 millones de toneladas, un 38,6 por ciento de producción sobre el total en España.
La amplia superficie de producción convierte al cerealista en el sector con mayor base territorial y distribución a lo largo de toda España.
El Grupo AN señala que Cooperativas Agro-alimentarias estima en 3,7 millones de toneladas la producción en Aragón, situándola en la media de los últimos años y con un 8 por ciento de descenso respecto a los 4,1 millones de toneladas de 2020.
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El X Foro Nacional de Desarrollo Rural mira al futuro del campo con el propósito firme de que siga vivo: “El relevo generacional es el reto de los retos agrarios”
El X Foro Nacional de Desarrollo Rural ha vivido este miércoles, 11 de febrero de 2026, en el salón de actos de Feria de Zaragoza su jornada inaugural y las dos primeras mesas técnicas, que han versado sobre “Geopolítica de los sistemas agroalimentarios” y “Planificación fiscal en la empresa agraria”. Se ha mirado al futuro del campo, con la pretensión de que siga vivo, contemplando el relevo generacional como “el reto de los retos que tiene ante sí el agro”.
El presidente de Feria de Zaragoza, Jorge Villarroya, ha apuntado que “tener una visión estratégica es fundamental para el futuro del sector agroalimentario, más en un momento clave como el actual, por la inestabilidad geopolítica, los cambios normativos,…”.
Ha incidido en que “es preciso aprovechar oportunidades y herramientas, como la tecnología, para conseguir un medio rural más innovador, sostenible y competitivo”.
La organización del Foro Nacional de Desarrollo Rural corre a cargo del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco.
Su decano, Jesús Betrán, defiende que “la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA) es la ocasión idónea para la celebración de un evento como el Foro, dado que en Feria de Zaragoza se produce una interrelación entre el agro y el resto de sectores económicos, esto es, entre el campo y el resto de la sociedad”.
Ha incidido en la “separación que existe en la actualidad entre el medio rural y el conjunto de la sociedad urbana, desconociendo ésta última el esfuerzo diario que realizan los agricultores y ganaderos en la producción de alimentos y en la protección del medio ambiente”.
El Colegio de Ingenieros Agrónomos pretende luchar contra esa brecha por medio de eventos como el Foro Nacional de Desarrollo Rural, la Alianza Agroalimentaria Aragonesa y la Fundación para el Conocimiento.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Javier Rincón, también ha hecho referencia a “la labor callada que de forma diaria realizan los habitantes del medio rural, el cual sólo es noticia por desgracias, como las que están ocurriendo estos días en ciertas zonas de España por culpa de las sucesivas borrascas”.
Ha hablado de FIMA y del Foro como “oportunidad para establecer alianzas entre los distintos agentes agroalimentarios y conseguir un mejor aprovechamiento de herramientas varias en pro de un medio rural vivo y digno; la ciencia, la tecnología y el trabajo técnico son fundamentales para alcanzar ese objetivo”.
Y ha concluido: “El futuro de Aragón sigue escribiéndose en cada explotación, en cada industria agroalimentaria, en cada pequeño negocio y en cada pueblo donde alguien decide vincular su vida al campo; ese futuro, si entre todos lo hacemos bien, será prometedor”.
La directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Isabel Bombal, ha sido la encargada de pronunciar la conferencia inaugural del X Foro Nacional de Desarrollo Rural, en la que ha abogado por “avanzar hacia un futuro de modernidad, competitividad y sostenibilidad, aspectos que son los que se merece nuestro campo y nuestro medio rural”.
Ha aludido a la Política Agraria Común (PAC), defendiendo que “sea realmente europea y única, ya que es uno de los pilares comunitarios y su pervivencia redundará en el beneficio de toda la sociedad; debe tener presupuesto suficiente y no debe introducir novedades que supongan desigualdades intracomunitarias y competencia desleal entre Estados o regiones”.
Isabel Bombal ha hablado del regadío, que “es cada vez más necesario, al ser una tecnología que propicia una mayor productividad y cohesión territorial”. Dice que “incluso hay zonas europeas que se plantean apostar por el riego, cuando hasta la fecha éste no formaba parte, ni de lejos, de sus esquemas de vida”.
Ha citado como “reto de los retos del medio rural y del sector agroalimentario” el relevo generacional y la incorporación de los jóvenes a la agricultura y a la ganadería. Ha sumado a ello “la incorporación real de las mujeres”. Como conclusión, señala que “es esencial la mejora de la calidad de vida en el medio rural, pudiéndose conseguir a través de la innovación y la digitalización”.















