La Comisión Europea está trabajando en la reforma del sistema de indicaciones geográficas de la Unión Europea (será presentada a principios de 2022). En este proceso las organizaciones sectoriales de productos vinculados al origen (denominaciones e indicaciones geográficas protegidas) ya se han pronunciado. Han manifestado al intergrupo sobre vinos, bebidas espirituosas y productos de calidad del Parlamento Europeo que “se necesita reforzar las indicaciones geográficas en el marco de la estrategia De la Granja a la Mesa”.
Explican que “las indicaciones geográficas deben seguir siendo una piedra angular de la política de desarrollo agrícola, alimentaria y rural de la Unión Europea, así como de la política comercial de la Unión; y esta reforma del sistema de indicaciones geográficas debe contribuir a aumentar el conocimiento sobre ellas y su atractivo entre los consumidores”.
Las organizaciones representativas de las denominaciones de origen europeas y nacionales de los grandes países productores (Francia, España, Italia y Portugal), entre las que se encuentra la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV) por parte española, siguen trabajando para que haya el máximo consenso sectorial y la máxima unidad de criterio entre ellas.
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Los agricultores piden, en la jornada de Riegos del Alto Aragón, certezas hídricas para afrontar el futuro con garantías
DIARIO DEL CAMPO
Riegos del Alto Aragón ha celebrado en el Palacio de Congresos de Huesca su jornada informativa número veintiocho. Ha sido en la mañana de este jueves, 8 de octubre de 2026, con el título “Regadío en transición: geopolítica, PAC y resiliencia hídrica”. Los agricultores han solicitado ahí certezas en materia de agua, al margen del contexto, siempre complejo, y de cara a poder afrontar el futuro con garantías.
El propio presidente de Riegos del Alto Aragón, José Antonio Pradas, ha reconocido que el tramo final de la campaña de regadío ha sido crítico, dadas las condiciones atmosféricas de este verano, con temperaturas muy elevadas y con ausencia de precipitaciones. Los regantes observan cómo sufren año a año el problema no tener capacidad de almacenamiento suficiente.
Por este motivo, consideran de necesidad extrema que entre en servicio cuanto antes el embalse de Almudévar, cuyas obras llevan ya dos años finalizadas. Los agricultores piden saber cuándo se va a poder llenar y cuándo se va a poder usar el agua que almacene; hay que recordar que su capacidad es de unos ciento setenta hectómetros cúbicos.
Respecto al contexto en el que se debe mover el sector agroalimentario, siempre desfavorable, preocupan las sucesivas crisis geopolíticas, el efecto que puedan tener los acuerdos comerciales de la Unión Europa (como el de MERCOSUR), y cómo va a quedar definida la nueva Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028-2034.
Hay un reto genérico al medio rural y que se particulariza en el agro y en el regadío: el relevo generacional. Se trata de responder a la pregunta de cómo atraer a los jóvenes a la actividad agroalimentaria. Ahí entra en juego la tecnología, por medio de la modernización del regadío, la digitalización y el uso de los datos y la inteligencia artificial, con el fin de ser más competitivos y tener una mejor calidad de vida.
La jornada informativa de Riegos del Alto Aragón ha servido para recordar que el colectivo regante recibió el máximo galardón de los Premios Félix de Azara, que concede la Diputación Provincial de Huesca (DPH), y que se está conmemorando en la actualidad el centenario de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). También se ha rememorado la figura del pensador altoaragonés Joaquín Costa.
Se ha lanzado una reflexión final, en el sentido de que el agua es la base de todo y es el fundamento de la soberanía alimentaria de un país, con la importancia que ello ha tenido, tiene y tendrá a lo largo de la historia de la humanidad. Se ha dicho que el agua es riqueza y es sobre todo vida para el medio rural y para los pueblos del Alto Aragón.












