El Boletín Oficial de Aragón (BOA) de fecha 29 de diciembre de 2020 ha publicado una convocatoria de subvenciones por valor de 850.000 euros para la creación de grupos y redes en el ámbito de la sanidad vegetal y el control integrado de plagas en el año 2021. Se trata de una convocatoria del Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón.
El Ejecutivo aragonés incide en el término innovación institucional para referirse a la apuesta que se ha realizado en este territorio por las redes de vigilancia fitosanitaria, a favor de la sanidad vegetal.
El Departamento de Agricultura señala que “la sanidad vegetal es un factor determinante de la competitividad agroalimentaria en el contexto del mercado global, así como de contribución a la salud pública”.
Y valora la respuesta del propio sector agrícola, a través de las cooperativas y de las Agrupaciones para Tratamientos Integrados en Agricultura (ATRIAs); dice que ha sido muy positiva.
El Gobierno de Aragón indica que “la concesión de subvenciones contribuye a la implantación y al sostenimiento de redes de vigilancia fitosanitaria orientadas a frutales, cultivos herbáceos, viña, olivo u hortícolas; se plantean como herramientas útiles en la prevención y lucha contra plagas, y en la racionalización del uso de medios de defensa fitosanitaria”.
Y añade que “se subvencionarán las actividades de seguimiento de la fenología y plagas de los cultivos, investigación e innovación en el ámbito de la gestión integrada de plagas, y los nuevos métodos de control de plagas”.
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La CHE recuerda que “el origen de las confederaciones hidrográficas está muy vinculado al desarrollo de las comunidades de regantes”
El jefe de la Oficina de Planificación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miguel García Vera, participó en el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en Ciudad Real del 13 al 17 de abril de 2026. Ahí señaló que “el origen de las confederaciones está muy relacionado con el desarrollo de las comunidades de regantes; en el caso del Ebro se trata de una relación directa que nos ha traído hasta hoy con unos resultados exitosos y que nos tiene que llevar a seguir trabajando para tener una gestión eficiente del agua”. Respecto a la pregunta de si se ha conseguido el objetivo de satisfacer las demandas hídricas, dio un “sí mayúsculo” y dio algunos datos: “En la cuenca del Ebro se ha incrementado la superficie de regadío a un ritmo de seis mil hectáreas por año, en el periodo 1965-2024; hay en la actualidad unas novecientas cincuenta mil hectáreas de regadío, con un elevado nivel de producción agrícola y cárnica”.












