Toledo ha acogido jueves y viernes el octavo congreso de Cooperativas Agro-alimentarias de España, bajo el lema “Cooperativas, juntos hacia un futuro sostenible”. Allí se ha apelado al espíritu cooperativo para superar las dificultades y afrontar los retos actuales y futuros. El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Ángel Villafranca, ha invitado a “colaborar y cooperar entre todos con el espíritu cooperativo que nos caracteriza, teniendo siempre como referente a las personas; tenemos que trasladar este espíritu cooperativo a toda la sociedad en un momento tan complicado como el actual, porque nos necesitan los consumidores europeos”. El comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, ha agradecido a agricultores, ganaderos y cooperativas “el haber seguido trabajando cuando el mundo se paró”. Ha resaltado que “la política comunitaria seguirá apoyando con incentivos a las cooperativas, porque son claves para la sostenibilidad social, económica y medioambiental; el espíritu cooperativo de apoyo mutuo y solidaridad es ahora más importante que nunca”. El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha recalcado “la vertiente social de las empresas cooperativas, con más de 1,2 millones de socios; además, suponen el sesenta y cinco por ciento de la producción final agraria, y el veintiséis por ciento de las ventas de la industria alimentaria española”. Y ha concluido diciendo: “Ahí estáis las cooperativas los trescientos sesenta y cinco días del año alimentando a toda la población”.
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Oviaragón defiende en el ámbito internacional mediterráneo “el valor de la ganadería extensiva y del ovino para afrontar crisis globales”
Oviaragón participó en el reciente Seminario Internacional sobre los Sistemas Ganaderos Mediterráneos, organizado por el CIHEAM Zaragoza y la FAO. Leticia Riaguas, veterinaria de la citada entidad cooperativa, habló de los retos y de las oportunidades del ovino.
Señaló que “este sector se enfrenta a una serie de obstáculos estructurales que son comunes a muchos países de la cuenca mediterránea, tanto del sur de Europa como del norte de África: falta de relevo generacional, presiones en el mercado llegadas desde modelos de producción intensiva, disminución del consumo de carne de cordero en ciertos segmentos de población y merma en los censos ganaderos”.
Oviaragón expone que, “a pesar de este complejo escenario, hay que reivindicar el papel de la ganadería extensiva y profesional, ya que se perfila como aliada indispensable frente a las crisis globales: es una herramienta clave para combatir la despoblación, mitigar los efectos del cambio climático (gracias a la gestión del territorio y prevención de incendios) y satisfacer la creciente demanda de alimentos de alta calidad y proximidad”.
La FAO ha anunciado su nuevo plan de acción para la transformación sostenible de la ganadería, basado en la cooperación internacional, innovación tecnológica, desarrollo rural y transferencia de conocimiento desde los centros de investigación directamente al campo”.













