Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 25 de julio de 2024

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Se estudia el uso de fitoplancton para enriquecer alimentos como pasta, pan y crema de verduras

El IRTA de Cataluña coordina el proyecto europeo ProFuture, que pretende explorar el cultivo de varias microalgas y lanzar al mercado alimentos enriquecidos con ese fitoplancton. Desde la citada entidad se indica que, por ejemplo, la espirulina necesita muy poco para generar proteína: agua salada, bicarbonato, un puñado de minerales, y luz y calor. Continúa diciendo que “siguiendo una receta tan sencilla como la fotosíntesis, en los tanques de la empresa Organa, en Almenar (Lérida), crece un microorganismo que contiene niveles insospechados de nutrientes; con hasta un sesenta por ciento de proteína, además de ácidos grasos saludables, fibras, vitaminas y antioxidantes, las microalgas como la espirulina se perfilan como una oportunidad estratégica para blindar la sostenibilidad y la seguridad alimentaria mundial”. El IRTA de Cataluña señala que “la riqueza nutritiva del fitoplancton sale muy poco cara en términos de recursos y huella ecológica; las microalgas crecen de cuatro a quince veces más rápido que proteínas como el trigo, las legumbres y la soja, y sus cultivos no compiten por el suelo agrario y no piden grandes cantidades de agua dulce”. En cuanto al abanico de aplicaciones del fitoplancton, de los hornos del IRTA de Cataluña ya han salido panes enriquecidos con espirulina, de tonalidad verdosa. También se quiere testar productos como pasta, cremas de verdura, barritas, salchichas y bebidas deportivas, además de cuatro tipos de pienso para ganadería y acuicultura.

30 de junio de 2022

Otras noticias

El bienestar animal, en el centro de la investigación en dispositivos tecnológicos

El grupo Howlab, del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A), de la Universidad de Zaragoza, trabaja en un proyecto que persigue “hacer que las tecnologías de monitorización se adapten a los animales y no al contrario”. La investigación se ha llevado a cabo en ganadería y animales de compañía; ahora se ampliará a animales salvajes en la Reserva Natural de Loziba, en Sudáfrica.

Marta Siguín es una de las investigadoras del grupo Howlab. Quiere “diseñar dispositivos en los que no sólo se valore qué se quiere medir y cómo se va a llevar a cabo a nivel tecnológico, sino también cuáles son las características y necesidades específicas de cada animal, y cómo estas deben reflejarse en el diseño formal y funcional del dispositivo”.

Hasta ahora ha trabajado principalmente con ganadería y animales de compañía desde la Universidad de Zaragoza pero en el mes de agosto viajará a Sudáfrica para continuar investigando; lo hará desde la Reserva Natural de Loziba, donde durante tres meses estudiará los conflictos que sufre la fauna silvestre sudafricana —elefantes, leones o licaones— cuando se les monitoriza.

Más detalles sobre este proyecto, en el enlace siguiente:

https://i3a.unizar.es/es/noticias/el-bienestar-animal-se-pone-en-el-centro-de-la-investigacion-en-dispositivos-tecnologicos

24 de julio de 2024 |
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