La empresa pública TRAGSA ha iniciado los trabajos de digitalización integral e instalación de telecontrol en el sistema de regadío del Canal de Aragón y Cataluña. El importe es de 5,4 millones de euros (IVA no incluido), con cargo a fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.
El Ministerio de Agricultura señala que este proyecto va a beneficiar a más de once mil regantes, que cultivan casi ciento cinco mil hectáreas de terreno en treinta y siete municipios de las provincias de Huesca y Lérida.
El objetivo de los trabajos es “dotar a la zona regable de equipamiento suficiente para poder garantizar una adecuada gestión de los pedidos de agua vía web, así como el telecontrol de todas las tomas de riego y las cabeceras de canales y acequias”.
El proyecto engloba “la automatización de las tomas para riego y la modernización del sistema de alimentación eléctrica, con energías renovables, y del actual sistema de telemando para conseguir una gestión del agua más eficaz”.
FORMACIÓN A LOS COMUNEROS
Los usuarios que no tengan conocimientos o herramientas informáticas contarán con un centro de apoyo multiservicio junto a la sede del Canal de Aragón y Cataluña en Binéfar (Huesca), en el que dispondrán de la ayuda de personal especializado.
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La CHE recuerda que “el origen de las confederaciones hidrográficas está muy vinculado al desarrollo de las comunidades de regantes”
El jefe de la Oficina de Planificación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miguel García Vera, participó en el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en Ciudad Real del 13 al 17 de abril de 2026. Ahí señaló que “el origen de las confederaciones está muy relacionado con el desarrollo de las comunidades de regantes; en el caso del Ebro se trata de una relación directa que nos ha traído hasta hoy con unos resultados exitosos y que nos tiene que llevar a seguir trabajando para tener una gestión eficiente del agua”. Respecto a la pregunta de si se ha conseguido el objetivo de satisfacer las demandas hídricas, dio un “sí mayúsculo” y dio algunos datos: “En la cuenca del Ebro se ha incrementado la superficie de regadío a un ritmo de seis mil hectáreas por año, en el periodo 1965-2024; hay en la actualidad unas novecientas cincuenta mil hectáreas de regadío, con un elevado nivel de producción agrícola y cárnica”.















