La Ruta del Vino Somontano celebraba este pasado domingo, 14 de noviembre, el Día Mundial del Enoturismo, que se conmemora anualmente el segundo domingo de noviembre. Tenía lugar el evento “Barbastro, ciudad del vino”, con la participación de cientos de personas que degustaron vinos de varias bodegas y tapas de diversos establecimientos barbastrenses. Este evento tenía lugar en la plaza del Mercado de Barbastro. Se sirvieron más de dos mil cien copas de vino y mil ochocientas tapas, un veinticinco por ciento más que en la anterior celebración, en 2019.
Las bodegas Sommos, Laus, El Grillo y la Luna, Batán de Salas, Fábregas, Meler y Otto Bestué, pertenecientes a la Ruta del Vino Somontano, servían más de dos mil cien copas de vino. La propuesta gastronómica en forma de tapa venía de la mano de la Bodeguita, VinoBar, Iberjabugo y La Lonja del Vino, establecimientos que ofrecían mil ochocientas degustaciones. La alianza del vino con el arte volvía a contar con la muestra de pintura en directo sobre barrica de los artistas David Gatta y María Maza, y se podían contemplar las obras pintadas en los años anteriores, ya que estaban expuestas en la plaza.
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CoverCrops demuestra, en dos fincas de frutales del Bajo Cinca, que «el uso de cubiertas vegetales es beneficioso y rentable»
DIARIO DEL CAMPO
La jornada “CoverCrops: cubiertas vegetales entre frutales, una asociación beneficiosa”, celebrada esta semana, ha servido para presentar los resultados de un proyecto que ha analizado durante tres años los beneficios de establecer cubiertas vegetales y plantas aromáticas entre cerezos ecológicos y platerinas.
Los trabajos se han llevado a cabo en dos fincas de la comarca del Bajo Cinca, en la provincia de Huesca. En concreto se ubican en Belver de Cinca y Zaidín, dentro de las instalaciones de la empresa Cinca Group. Se sembró, entre los árboles frutales, cobertura vegetal de mostaza, veza, alfalfa, trigo sarraceno y avena.
El proyecto ha tenido dos objetivos: “Evaluar la capacidad de las cubiertas vegetales para mejorar la humedad del suelo y la biodiversidad, y analizar el potencial de las plantas aromáticas como una vía para generar un rendimiento económico extra en las explotaciones frutícolas”.
Los resultados muestran que “las cubiertas vegetales pueden favorecer la presencia de fauna auxiliar y generar indicios de control biológico, además de mejorar la salud del suelo”. Además, “la plantación de Salvia officinalis demuestra que puede ser un cultivo complementario al frutal al cosecharse casi mil cien kilos por hectárea de hoja seca; se trata de una planta aromática con gran salida comercial”.

















