Astromonegros, Agrupación Astronómica de Huesca y Ayuntamiento de Alcubierre organizan la “IV Jornada de Astronomía, Meteorología y Agricultura de Monegros”, que tendrá lugar el sábado 28 de marzo en el Centro de Día de la localidad de Alcubierre (Huesca).
La carta de presentación de este evento indica lo siguiente:
“La observación del sol, la luna y otros astros y su aplicación en las prácticas agrícolas es algo ancestral, cuando conocer el cielo era y es una necesidad.
Las constelaciones visibles en el cielo nocturno, según la época del año, permitían anticipar los ciclos estacionales y así adecuar las labores agrícolas como siembra, cosecha, trashumancias,… a las condiciones meteorológicas de cada estación.
También la luna siempre ha tenido y tendrá mucha influencia en las distintas labores agrícolas.
La meteorología, dedicada al estudio del estado del tiempo, el medio atmosférico, los fenómenos producidos y las leyes que lo rigen, es otra ciencia irremediablemente ligada a la agricultura.
Curiosamente, gracias a los avances tecnológicos logrados por el hombre para llegar un paso más allá en la exploración espacial, ahora gracias a los satélites tenemos sistemas de teledetección, GPS y cámaras de observación meteorológica.
Son logros que hoy en día se hacen casi imprescindibles para la explotación agrícola”.
Astromonegros ha querido dedicar una jornada a estas tres disciplinas tan íntimamente ligadas y ha preparado el siguiente PROGRAMA:
– 9:45 horas. Entrega de acreditaciones.
– 10:00. Apertura de la Jornada.
– 10:30. Conferencia. “Cómo conocer mejor tu explotación agrícola para optimizar. Agricultores usando tecnología”. Mario Díez, ingeniero agrónomo.
– 11:30. Pausa café.
– 12:15. Conferencia. “Agricultura y astronomía en el mundo antiguo”. Jesús Fantova, representante de Astromonegros.
– 13:30. Visita guiada a las trincheras de la Ruta Orwel.
– 15:00. Comida.
– 17:00. Conferencia. “El clima y el agua”. Rafael Requena, delegado territorial en Aragón de AEMET.
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Los altos costes de producción condicionan una cosecha de cereal de invierno en Aragón que ASAJA estima en algo más de dos millones ochocientas mil toneladas
ASAJA publica su estimación de cosecha de cereal de invierno en Aragón. Prevé que en este 2026 se superen los dos millones ochocientas mil toneladas y reconoce que “es un año marcado por una meteorología muy cambiante y por un incremento importante de los costes de producción”.
METEOROLOGÍA CAMBIANTE
ASAJA Aragón destaca que “las abundantes lluvias registradas durante el invierno hicieron prever una campaña muy positiva; sin embargo, el exceso de calor registrado en abril afectó negativamente al desarrollo del cereal en muchas zonas”. Reconoce que “las lluvias posteriores y el descenso de temperaturas en mayo han ayudado a mejorar parcialmente la evolución de los cultivos, aunque de manera desigual según comarcas”.
La citada organización profesional agraria destaca que “la implantación de la siembra directa ha sido clave este año para mantener un mejor desarrollo vegetativo del cereal, ya que este sistema permite conservar mejor la humedad del suelo; por ello, en aquellas zonas en las que no se haya utilizado esta técnica la merma de producción será mayor”.
INCREMENTO IMPORTANTE DE LOS COSTES DE PRODUCCIÓN
ASAJA Aragón destaca “el aumento de la inversión realizada por los agricultores en esta campaña, dadas las buenas perspectivas generadas por las lluvias de invierno”. Dice que, “por ello, muchos productores optaron por cuidar más las explotaciones, con una mayor aportación de fertilizantes, herbicidas y fungicidas, y apostando por variedades de cereal más productivas”.
Añade: “Los elevados costes de producción seguirán reduciendo notablemente la rentabilidad de las explotaciones cerealistas: con los precios actuales del cereal, un agricultor necesita obtener alrededor de tres toneladas por hectárea en secano y cinco en regadío simplemente para cubrir todos los costes invertidos durante la campaña”.
ASAJA Aragón concluye que “esta situación vuelve a poner de manifiesto las dificultades económicas que atraviesa el sector cerealista; muchas explotaciones continúan trabajando con márgenes mínimos pese al importante esfuerzo inversor realizado por los agricultores”.










