Es una de las conclusiones del VII Foro Nacional de Desarrollo Rural, que se celebró en FIMA 2020 en Zaragoza para abordar el tema de la formación en el sector agroalimentario. El primer bloque temático se ocupó de la enseñanza reglada desde la universidad.
Jesús Casas, presidente de Tragsa, era el que utilizaba la expresión componente humana. Decía que “es un problema que haya técnicos que saben trabajar muy bien en la oficina con el ordenador pero no saben salir al campo”.
Adrián Gracia, Área Manager Middle East de Fertinagro Biotech, venía a decir lo mismo, en el sentido de que “es importante ser un buen técnico pero también hay que ser persona, sabiéndose relacionar con los demás y empatizando con sus situaciones”.
Incluso en el caso del Instituto Agronómico Mediterráneo de Zaragoza (IAMZ), con enseñanzas muy técnicas, se hace referencia a la componente humana; su director, Javier Sierra, dice que “el perfil del profesional debe ser el de alguien que sabe trabajar en equipo, relacionándose con compañeros, superiores jerárquicos,…”.
Rosa Gallardo, directora de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y de Montes en la Universidad de Córdoba, aludía a un equilibrio entre agronomía e informática. Decía: “Necesitamos profesionales que combinen las competencias agronómicas con las competencias digitales”.
Y lo decía porque la existencia de esos profesionales permitirá que los agricultores tengan el mejor apoyo y asesoramiento en sus explotaciones.
“Es importante tener tecnología pero es esencial adquirir el conocimiento suficiente para saber aprovecharla”. Es una afirmación realizada por Emilio Gil, profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña y director de la Cátedra Sygenta-UPC.
En este bloque temático del VII Foro Nacional de Desarrollo Rural se hacía referencia al Plan Bolonia, que hace años supuso un importante cambio en el diseño de la universidad en España.
Pues bien, “se está planteando al Gobierno de España que de alguna manera se vuelva al sistema universitario anterior, porque en su día nuestro país formaba profesionales muy reconocidos”. Es lo que apuntaba Luis Ricote, presidente de la Conferencia de Directores y Decanos de Centros de Agrónomos, Técnicos Agrícolas, Montes y Forestal.
Tal y como decía Rosa Gallardo al inicio y al final de su ponencia “el reto de producir más alimentos con menos recursos sólo se puede conseguir con la innovación, y no hay innovación sin formación; y todo ello para conseguir un medio rural vivo y viable”.
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La CHE recuerda que “el origen de las confederaciones hidrográficas está muy vinculado al desarrollo de las comunidades de regantes”
El jefe de la Oficina de Planificación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miguel García Vera, participó en el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en Ciudad Real del 13 al 17 de abril de 2026. Ahí señaló que “el origen de las confederaciones está muy relacionado con el desarrollo de las comunidades de regantes; en el caso del Ebro se trata de una relación directa que nos ha traído hasta hoy con unos resultados exitosos y que nos tiene que llevar a seguir trabajando para tener una gestión eficiente del agua”. Respecto a la pregunta de si se ha conseguido el objetivo de satisfacer las demandas hídricas, dio un “sí mayúsculo” y dio algunos datos: “En la cuenca del Ebro se ha incrementado la superficie de regadío a un ritmo de seis mil hectáreas por año, en el periodo 1965-2024; hay en la actualidad unas novecientas cincuenta mil hectáreas de regadío, con un elevado nivel de producción agrícola y cárnica”.












