Viñas del Vero, bodega de la Familia de Vino de González Byass y perteneciente a la Denominación de Origen Somontano, ha implementado dos tecnologías basadas en el hidrógeno, pilas de combustible y baterías estacionarias para gestionar el excedente de energía fotovoltaica y, así, optimizar el autoconsumo renovable. A sus campos fotovoltaicos activos desde hace años, se une la tecnología de baterías estacionarias de química LMO (litio manganeso óxido) aportando una segunda vida a baterías del sector automovilístico; esta tecnología de control permite cargar las baterías en momentos de excedentes y descargarla en momentos punta. La segunda tecnología, denominada SOFC (pila de combustible de óxido sólido), transformará el hidrógeno verde con el que ya cuenta la bodega, fruto de anteriores proyectos europeos, en energía eléctrica en los momentos de mayor demanda. Con la aplicación de estas tecnologías en Viñas del Vero, González Byass camina hacia la solución de algunos de los grandes retos energéticos de la actualidad, como son el almacenamiento de excedentes, el incremento del autoconsumo y el hidrógeno como vector energético.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.















