La bodega Viñas del Vero, de la Denominación de Origen Somontano, celebra su 35 aniversario. En el marco de esta efemérides ha acometido la iniciativa medioambiental “Vidas de Viñas del Vero”, que se enmarca en la filosofía de González Byass “5+5 Cuidando el Planeta”.
El primer capítulo de “Vidas” se dedicó a la investigación de los glaciares del Pirineo; ahora se ha estudiado el comportamiento de las aves en el viñedo, persiguiendo el objetivo de la protección de la riqueza biológica del Somontano.
Esta iniciativa ha creado, en colaboración con la Asociación UECO, un itinerario alrededor de la bodega en el que se han colocado cajas nido en sitios estratégicos.
Cada una de ellas ha sido diseñada asemejándose, en todo lo posible, al hábitat natural de la especie en concreto, para proporcionar a las aves un hogar cómodo y adaptado a sus necesidades.
De esta forma, además de facilitar su nidificación, se garantiza que la población de insectos y roedores existente en los viñedos cuente con sus depredadores naturales, garantizando un equilibrio natural que se autorregule a lo largo del tiempo.
Con esta instalación y la posterior labor de seguimiento de las cajas-nido se podrá conocer el efecto que tienen como bioplaguicidas naturales en los viñedos especies que habitan en este entorno (herrerillo, autillo, plafón de viñedo, lechuza, vencejo, murciélago, cárabo, petirrojo y carbonero).
Junto a las aves, que se demuestran como un remedio sostenible y efectivo frente a las plagas en los viñedos, también se encuentran los insectos.
Por ello, “Vidas de Viñas del Vero” ha creado un “hotel de insectos” en una antigua barrica, lo que supone un aporte más para la defensa de la biodiversidad de esta bodega de Barbastro.
“Vidas de Viñas del Vero” permite avanzar hacia la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) “Vida y ecosistemas terrestres”, uno de los cuatro ODS que González Byass se compromete a priorizar.
El video sobre esta iniciativa se puede ver en el enlace siguiente:
Otras noticias
La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.












