La organización agraria Unión de Uniones se hace eco de los datos que publica el Ministerio de Agricultura sobre el sector lácteo en 2022 (vacuno, ovino y caprino). Denuncia que fue un año nefasto para los productores lácteos, con un incremento de costes sin precedentes, el cual no se tradujo en un precio justo para su trabajo.
Unión de Uniones habla de debacle del eslabón productor del sector lácteo en 2022, con un cierre de granjas superior a las cifras habituales: más de dos al día en vacuno, casi una en ovino, y más de una y media al día en caprino. En diciembre de 2022 quedaban en España 10.665 granjas de vacuno, 2.667 de ovino y 3.851 de caprino (todas ellas de leche).
Unión de Uniones habla de mala situación en todo el territorio español, si bien en ovino de leche los territorios más afectados fueron la Comunidad Valenciana, Aragón, Madrid, Cantabria y País Vasco; en vacuno fueron Comunidad Valenciana, La Rioja y Extremadura; y en caprino se llevaron la palma Baleares, Madrid, Aragón, Comunidad Valenciana y Extremadura.
Concluye diciendo que, “fruto de esta crisis en el eslabón productor, se ha dado una fuerte caída en la producción que sin duda se ha trasladado hasta el consumidor; en total se han producido sesenta mil toneladas menos de leche, con una caída en la producción respecto al año pasado de en torno al dos por ciento en cada caso (ovino, caprino y vacuno)”.
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Unión de Uniones alerta de “la pérdida de más de once mil empresas agrarias en España en los últimos cuatro años”
Unión de Uniones alerta de “la evolución negativa que se vive en el tejido rural español, con una pérdida de más de once mil empresas agrarias en los últimos cuatro años; es un cuatro por ciento sobre el total”. Señala que “esta tendencia es contraria a la del resto de sectores económicos, en los que crece tanto el número de firmas como el empleo”. Explica que “los datos reflejan claramente la crisis que atraviesa el sector agrario como consecuencia de unos precios que no llegan a compensar el encarecimiento de los costes productivos”. Habla de “crisis que han disparado los costes de los inputs, situaciones catastróficas sufridas en los últimos años, cadena alimentaria que no garantiza precios que compensen los gastos de las explotaciones y presión regulatoria cada vez más intensa”. Añade: “El problema está sobre todo en que, con estas perspectivas, no hay joven que se incorpore”.













