Es el proyecto que se denomina FOODCOLLECT, en el que trabaja el centro tecnológico AINIA, de Valencia. Esta iniciativa tecnológica pretende “reducir el desperdicio alimentario y mejorar el rendimiento e inversión de los cultivos”. El citado centro indica que “casi treinta millones de toneladas de fruta son desperdiciadas anualmente en la producción primaria en Europa”. Está desarrollando “una plataforma robótica móvil capaz de recolectar fruta del suelo para aprovecharla, reduciendo así el desperdicio alimentario y mejorando el rendimiento e inversión de los cultivos agrícolas, y apostando por la sostenibilidad”. El proyecto FOODCOLLECT se concreta en la creación de un robot recolector que incorpora tres principales innovaciones: navegación autónoma, gracias a una plataforma robótica móvil; un brazo para la recolección; y un sistema avanzado de visión para la detección y localización de la fruta. Este proyecto de investigación se dirige en un inicio a la recogida de naranjas y caquis caídos del árbol. De cara al futuro se pretende que esta tecnología se extienda a cualquier fruta susceptible de ser recolectada del suelo agrícola.
Otras noticias
La Politécnica de Huesca analiza este miércoles, 22 de abril, cómo los drones, satélites e inteligencia artificial pueden mejorar la productividad agrícola
La Escuela Politécnica Superior de Huesca acoge este miércoles, 22 de abril de 2026, a las 12:00 horas una sesión que lleva por título “La teledetección en la agricultura del futuro”. La imparte David Gómez, investigador Araid de la Estación Experimental de Aula Dei, perteneciente al CSIC. Abordará las utilidades de drones, satélites e inteligencia artificial, así como las posibilidades que ofrecen para mejorar los suelos, los cultivos y la producción agrícola.













