El balance del sector de avicultura de puesta de huevos referido al año 2021 habla de continuidad en España en el crecimiento del número de explotaciones. El método de cría más extendido sigue siendo en jaula, aunque el porcentaje de explotaciones con este sistema ha pasado de suponer algo más de sesenta por ciento del total en 2013 a menos del treinta y dos por ciento en 2021. Respecto a 2020 el censo en sistemas alternativos ha aumentado un diecinueve por ciento, y se han incrementado un doce por ciento las explotaciones alternativas. Si tenemos en cuenta el censo, según tipo de cría, el setenta y tres por ciento del censo corresponde a jaula; el 1,5 por ciento a ecológico; el 9,1 por ciento a huevos camperos; y el 16 por ciento a gallinas criadas en el suelo. El consumo de huevos descendió en 2021 en comparación con 2020 pero asegura una tendencia de crecimiento positivo en relación a años pasados. Las exportaciones aumentaron un 1,6 por ciento, con crecimientos importantes en algunos países terceros como Guinea Ecuatorial y Mauritania. Las importaciones aumentaron un treinta por ciento. El mercado de la producción de huevos viene marcado por márgenes de rentabilidad muy ajustados y por una elevada volatilidad.
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Unión de Uniones alerta de “la pérdida de más de once mil empresas agrarias en España en los últimos cuatro años”
Unión de Uniones alerta de “la evolución negativa que se vive en el tejido rural español, con una pérdida de más de once mil empresas agrarias en los últimos cuatro años; es un cuatro por ciento sobre el total”. Señala que “esta tendencia es contraria a la del resto de sectores económicos, en los que crece tanto el número de firmas como el empleo”. Explica que “los datos reflejan claramente la crisis que atraviesa el sector agrario como consecuencia de unos precios que no llegan a compensar el encarecimiento de los costes productivos”. Habla de “crisis que han disparado los costes de los inputs, situaciones catastróficas sufridas en los últimos años, cadena alimentaria que no garantiza precios que compensen los gastos de las explotaciones y presión regulatoria cada vez más intensa”. Añade: “El problema está sobre todo en que, con estas perspectivas, no hay joven que se incorpore”.













