Es una propuesta de la Diputación Provincial de Huesca y del Patronato del Parque Nacional de Ordesa y Monte Pérdido dirigida al Gobierno de España. Sí se lo han transmitido el presidente de la primera, Miguel Gracia, y el presidente del segundo, Modesto Pascau, a la directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, María Jesús Rodríguez; y a la subdirectora general de Política Forestal y Lucha contra la Desertificación, Elsa Enríquez. El objetivo de la propuesta es “mejorar la gestión forestal y promover la ganadería extensiva”. Se quiere “conformar un proyecto que obtenga fondos europeos que permitan favorecer el ganado extensivo, especialmente de ovino; en este sentido, se cuenta con la iniciativa de la Escuela de Pastores de Aragón, de San Juan de Plan (Huesca)”.
Modesto Pascau indica que “la ganadería extensiva tiene una importancia capital en la conservación del paisaje, pero hay otro factor crucial, que es la necesidad de una gestión forestal adecuada; la extensión de masas boscosas se ha duplicado en el Pirineo y Prepirineo aragonés en el último siglo y también lo ha hecho la densidad, por lo que es un caldo de cultivo que eleva el riesgo de incendios”. Añade que “se debe planificar políticas que recuperen el paisaje mosaico típico de este territorio: una combinación de áreas características de alta montaña, con zonas boscosas, prados y parcelas de cultivo”.
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Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.













