Los productores de ovino y caprino han visto cómo el consumo de esta carne se ha frenado en seco como consecuencia del Estado de Alarma decretado por la crisis sanitaria del coronavirus. El motivo se encuentra en el cierre de los restaurantes, espacios en los que el cordero (Ternasco, Lechazo,…) y el cabrito era muy consumido.
Por este motivo y por poner un ejemplo, UAGA-COAG hace un llamamiento a la sociedad para que introduzcan la carne de cordero y cabrito en la dieta de estas semanas de confinamiento.
Propone que, dado que se tiene más tiempo para dedicarlo a la cocina, se utilice la carne de cordero por lo menos una vez a la semana.
UAGA-COAG indica que la sociedad participará de esta forma en un consumo responsable, por la componente social (en el medio rural) y medioambiental (limpieza de montes) que tiene la ganadería extensiva.
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La contratación de seguros agrarios superó de nuevo los mil millones de euros en 2025, y la siniestralidad se situó en algo más de ochocientos millones
Agroseguro ha celebrado esta semana una jornada institucional para presentar las principales cifras del seguro agrario relativas a 2025. La citada entidad publica al respecto el informe siguiente:
“Las primas alcanzaron los mil veintinueve millones de euros, casi un uno por ciento por encima del año anterior, lo que hace que el seguro agrario acumule siete años consecutivos de crecimiento y que haya cerrado los tres últimos ejercicios por encima de los mil millones de euros.
El incremento en la contratación del pasado ejercicio se registró en todas sus magnitudes, pues también creció el número de pólizas y, sobre todo, la superficie, la producción y el capital asegurado, que cerró con más de diecinueve mil trecientos millones de euros, una cifra un seis por ciento superior a la del año anterior.
La siniestralidad, por su parte, cerró en algo más de ochocientos millones de euros, un quince por ciento más que en 2024. Se trata de la segunda cifra nominalmente más alta de la serie histórica del seguro agrario en España, sólo superada por la excepcional sequía registrada en 2023, que elevó la cifra de aquel año por encima de los mil doscientos millones.
El pedrisco fue en 2025, con diferencia, el principal protagonista de los siniestros del año, con indemnizaciones superiores a los cuatrocientos cincuenta y cinco millones de euros, que, sumando el resto de los riesgos asociados a las tormentas —lluvias e inundaciones, entre otros—, superaron los quinientos millones de euros, lo que marca una cifra histórica para este tipo de episodios”.












