El salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca acogió el 6 de octubre la decimoprimera jornada del Instituto de Estudios Altoaragoneses sobre conservación y rehabilitación de suelos. Este evento sirvió para “analizar los efectos de las quemas y desbroces de matorral como herramientas para la recuperación de pastos y otros servicios ecosistémicos en montaña (conservación de suelos y agua, incremento de la biodiversidad y generación de un paisaje en mosaico, más resiliente frente a los grandes incendios forestales)”.
Esta jornada contó con la coordinación de David Badía, catedrático de edafología, y con el patrocinio del Instituto de Estudios Altoaragoneses y de la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo (Delegación en Aragón). Hubo tres ponencias:
– Rosa María Canals (UPN) expuso las consecuencias de la interacción fuego-herbívoro en el estado ecológico y de conservación de los pastos pirenaicos navarros, a través de diferentes resultados de experiencias derivadas del uso del fuego y el pastoreo en el Pirineo navarro.
– Domingo Molina (UdL) habló de la utilidad de las quemas prescritas de matorral como herramienta para la protección de ecosistemas y la conservación de suelos y agua.
– Teodoro Lasanta (IPE) mostró la utilidad del desbroce mecánico de matorral para recuperar pastos y otros servicios ecosistémicos en la montaña riojana.
Este ciclo de jornadas se celebra desde el año 2001, tratándose temas como el manejo de residuos en suelos agrícolas; la rehabilitación de Tecnosols en espacios afectados por minería a cielo abierto y por canteras; el saneamiento de suelos contaminados; la estabilización de los taludes de infraestructuras viarias, y la protección y mejora de suelos degradados mediante cubiertas; y la aplicación de la teledetección y de otras tecnologías de la información geográfica al ámbito agrario y forestal.
Otras noticias
bonÀrea Corporación superó por primera vez en 2025 los cien millones de euros de beneficio neto, facturando más de dos mil ochocientos millones de euros
La empresa agroalimentaria bonÀrea Corporación, que integra actividad industrial y comercial, cerró 2025 con una facturación de más de dos mil ochocientos millones de euros. El beneficio neto se situó en casi ciento tres millones de euros, siendo la primera vez que esta compañía supera la cifra de los cien millones. Ramon Alsina, consejero delegado de bonÀrea Corporación, afirma que, “en un escenario global que continúa siendo desafiante, el ejercicio 2025 volvió a poner de relieve la solidez de nuestro modelo de negocio, que nos permite gestionar toda la cadena de valor, ganar eficiencia y ofrecer productos de calidad al mejor precio”. La red comercial de bonÀrea Corporación llega a las seiscientas doce tiendas y la marca propia concentra más del ochenta por ciento de las ventas en los establecimientos.
















