Se han cumplido dos años del Acuerdo de Asociación Económica Unión Europea-Japón, y se acaban de reunir el ministro español de Agricultura, Luis Planas, y el nuevo embajador de Japón en España, Kenji Hiramatsu. El país nipón se ha convertido en los últimos años en un socio comercial prioritario para los intereses españoles.
El citado Acuerdo Unión Europea-Japón ha permitido la supresión o reducción de aranceles en productos como el porcino, vino, vacuno y quesos; y ha facilitado el reconocimiento mutuo de indicaciones geográficas (42 de ellas españolas).
Japón es en el momento presente el tercer destino mundial de exportaciones agroalimentarias españolas a países de fuera de la Unión Europea, detrás de China y Estados Unidos.
Es un dato que da el Ministerio español de Agricultura que, además, considera que el porcino, aceite de oliva y vino tienen importantes perspectivas de crecimiento en ese país; también tienen margen de crecimiento los lácteos, vacuno y avícola.
Por citar el caso del aceite de oliva, las exportaciones españolas a Japón han crecido un 211 por ciento en volumen desde la campaña 2010-2011. En la campaña 2019-2020 Japón fue el quinto destino en valor y el sexto en volumen (con 46.758 toneladas de aceite de oliva, por valor de 139 millones de euros).
Otro asunto abordado por Luis Planas y Kenji Hiramatsu ha sido el de la difusión de la gastronomía japonesa en España y la española en Japón, y el de la promoción y protección de las indicaciones geográficas de ambos países.
Otras noticias
La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.












