El grupo operativo GO PDApp echa a andar con la intención de reducir las pérdidas y el desperdicio alimentario en el sector agrario. Se va a desarrollar hasta 2025 y cuenta con una ayuda de casi seiscientos mil euros. Incluye el diseño de un servicio de apoyo a las empresas para ayudarles a prevenir las pérdidas. Este servicio incluye el acompañamiento necesario para digitalizar su Plan de Prevención y Reducción de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario (PDA), que será obligatorio en el futuro, según se anuncia.
El GO PDApp está constituido por la Fundación Espigoladors como entidad representante, el Centro Tecnológico de la Energía y del Medio Ambiente (CETENMA) como coordinador técnico, y el Centro Tecnológico EnergyLab, Oreka Circular Economy, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Kiwi Atlántico, Jimbofresh y Cooperativa Agrícola Conca de la Tordera. También participan como miembros colaboradores Galinsect, Trasdeza Natur, Es Im-Perfect Food, la Cooperativa Agrícola Levante Sur y Newen.
Desde este grupo operativo se dan algunas cifras. La FAO estima que el coste económico directo de pérdidas o productos desperdiciados a nivel mundial es de mil millones de euros por año en costes económicos, setecientos mil millones de euros en costes ambientales y novecientos mil millones de euros en costes sociales, para los mil trescientos millones de toneladas de alimentos desperdiciados en toda la cadena alimentaria. De estas cifras, el sector primario es el responsable de cerca del ocho por ciento. En Europa, los datos más recientes apuntan a que un veinte por ciento de los alimentos producidos se acaban desperdiciando.
Otras noticias
Las bodegas españolas celebran su asamblea general y hablan de “crear valor, mejorar su competitividad y conectar con el consumidor que viene”
La Federación Española del Vino, es decir, el sector bodeguero ha celebrado asamblea general. Su presidente, Pedro Ferrer, ha incidido en “la necesidad de que el sector vitivinícola español refuerce su capacidad para crear valor, mejorar su competitividad y conectar con el consumidor, en un momento especialmente complejo marcado por la incertidumbre normativa, la evolución inestable de los mercados internacionales y los profundos cambios sociales, culturales y de consumo”. Insiste en “crecer en valor más que en volumen”, y en “enfocarse en hacer los mejores vinos y hacerlos llegar a los consumidores de todo el mundo”. Las bodegas han reconocido a quienes contribuyen de forma destacada a la defensa y promoción del vino español: Fernando Miranda, Sarah Jane Evans y Fundación Dieta Mediterránea.













