El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un real decreto-ley que contiene un conjunto de medidas urgentes de apoyo al sector agrario para hacer frente a la sequía. Las medidas aprobadas, que competen a seis ministerios distintos, se inscriben en los ámbitos fiscal, laboral, financiero e hidrológico; tienen como objetivo “contribuir al mantenimiento de la rentabilidad y la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas, en un contexto de dificultades acumuladas por la subida de los precios de insumos y materias primas”. El ministro de Agricultura, Luis Planas, señala que es un paquete de medidas cifrado en unos 450 millones de euros.
El Ministerio de Agricultura da los siguientes datos sobre la situación de sequía: “Desde el inicio del año hidrológico, en octubre de 2021, el valor medio nacional de las precipitaciones ha sido un 41,1 por ciento inferior al valor normal; y la reserva hidráulica nacional, a 15 de marzo, se sitúa en un 40,7 por ciento de la capacidad de embalse total, 12 puntos por debajo de la media de los últimos cinco años”. Añade que, “además, a lo largo del año 2021 las explotaciones agrarias tuvieron que afrontar un incremento de los constes de producción, debido al encarecimiento de los precios de las materias primas y de la energía”.
El detalle de las medidas se puede consultar en el enlace siguiente:
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













