El XXV Salón Internacional del Agua y el Riego (SMAGUA) se celebrará en Feria de Zaragoza del 19 al 21 de octubre. Se ha reunido su comité organizador. La directora de este certamen, Cristina López, indica que en estos momentos ya hay un 67 por ciento de inscripciones respecto a las cifras de 2019.
Dice que esto supone la presencia de más de 200 firmas expositoras, procedentes de 21 países de todo el mundo. Un total de 23 son nuevos expositores.
SMAGUA va a estar situado en el pabellón 6 de Feria de Zaragoza, con el fin de seguir creciendo y expandirse hacia otros pabellones como el 8 ó el 5.
Esta institución señala que “es una decisión que aporta uniformidad al certamen, con una entrada directa y que favorece los flujos de personas, cuyo control será una de las premisas en esta edición”.
La directora SMAGUA también apuntó a la celebración simultánea de SPAPER (sector del papel y la celulosa).
Feria de Zaragoza indica que “uno de los aspectos novedosos que se han incorporado últimamente es Feria Zaragoza Digital, un nuevo concepto en la estrategia digital de Feria con un carácter 360 grados y que tiene una vocación que va más allá del mercado nacional”. Se han celebrado en formato on line diversas jornadas y ponencias.
El director general de Feria de Zaragoza, Rogelio Cuairán, destaca de SMAGUA que es un foro dinamizador del sector, y que es una cita exclusiva del mercado hídrico nacional. Valora la importancia de lo presencial.
Dolores Pascual, presidenta de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y presidenta del comité organizador de SMAGUA, resalta que este sector ha salido fortalecido de la crisis por la COVID-19. Se habla de su capacidad tecnológica, resiliencia y fortaleza.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










