Ha finalizado el proyecto “Adaptación de variedades frutales al aumento de temperaturas durante el invierno para reducir el impacto del cambio climático en la producción de fruta (ADAPFRUTCC)”, en el que ha participado el CITA de Aragón. Se han realizado estudios fenológicos con albaricoquero, cerezo, ciruelo y melocotonero en el valle del Ebro, en Zaragoza; en la costa de Málaga; y en Badajoz. La conclusión que se ha obtenido es la siguiente:
“Los análisis climáticos han desvelado que en todas las zonas de estudio se ha producido una disminución del frío invernal en las últimas décadas. Las previsiones indican que seguirá disminuyendo durante el siglo XXI, lo que puede hacer que algunas de las variedades de frutales más exigentes en frío no produzcan cosechas regulares incluso en zonas donde se han venido cultivando por décadas. Será necesario, por tanto, adaptarse a esas nuevas condiciones, sustituyendo variedades por otras menos exigentes en frío. Sin embargo, una renovación inmediata puede llevar a que variedades con bajas necesidades de frío florezcan en zonas frías demasiado pronto y puedan sufrir daños por heladas primaverales que comprometan la producción”.
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Aragón recibe casi veinticinco millones y medio de euros en la Conferencia Sectorial de Agricultura para desarrollo rural y programas agrícolas y ganaderos
La Conferencia Sectorial de Agricultura, celebrada esta semana pasada, acordó conceder a Aragón casi veinticinco millones y medio de euros (de un montante global para toda España de doscientos veintiséis millones). En el caso concreto de Aragón, casi veinticuatro millones de euros se orientan a proyectos de desarrollo rural y el resto del dinero va destinado a programas agrícolas y ganaderos, y a la promoción del consumo de frutas, hortalizas y leche entre los escolares: el fomento de la apicultura recibe en torno a ciento ochenta y siete mil euros; la calidad de las variedades vegetales y certificación de materiales de reproducción, doscientos cinco mil; el fomento de las razas autóctonas, ciento cincuenta mil; el control del rendimiento lechero, treinta mil; y los programas escolares de frutas y hortalizas, y de leche, algo más de un millón de euros.













