Es lo que apunta Luis Machín, director de la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), en una campaña muy difícil para este cultivo, tanto en lo agronómico (por la cantidad de precipitaciones que se están produciendo) como en lo logístico (con problemas para encontrar contenedores y sitio en los barcos).
Indica que los problemas logísticos deben ser tenidos muy en cuenta, y que se debe tomar medidas al respecto. Y ello sobre la base de que las exportaciones se vuelven a convertir en clave para salir adelante en la actual situación de crisis (tal y como ocurrió en la crisis de 2008).
A los problemas para encontrar contenedores y sitio en los barcos se añade el coste elevado de los fletes.
En cuanto al mercado internacional de la alfalfa española, Emiratos Árabes siguen siendo el principal destino comercial, seguido de China (país en el que se va a continuar en la línea de los dos últimos años). AEFA también quiere profundizar en nuevos mercados, como Arabia Saudí y Japón.
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