Y lo han hecho a través de la videoconferencia que ha mantenido el rey Felipe VI con representantes de este sector. El jefe del Estado se ha entrevistado con los máximos representantes del Consorcio de Promoción del Ovino (Benjamín Fernández y José Antonio Asensio), y de Oviaragón-Grupo Pastores (Francisco Santolaria y Ángel Tarancón).
El primero está presente en Castilla y León, Castilla-La Mancha y Navarra; y el segundo en Aragón.
En la reunión se ha trasladado al rey Felipe VI la problemática que vive en el momento presente el sector ovino y caprino, al cerrarse la hostelería y al reducirse (todavía más) el consumo de cordero en los hogares.
En el marco de este encuentro se han puesto sobre la mesa datos relativos a este sector, que representa en España el 12 por ciento de la Producción Final Ganadera.
España es el primer país de la Unión Europea en ovino, y es el segundo en importancia en caprino (detrás de Grecia).
Se ha incidido en su importancia por ser un sector marcadamente extensivo, con la relevancia que ello tiene para el medio ambiente; también se ha aludido al papel que juega en el mantenimiento de muchas zonas del medio rural.
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Radiografía de la trashumancia en España: “Existe una gran diversidad de pastores pero con una base cultural y una práctica comunes”
La Universidad de Córdoba, con los investigadores Francisco Lagos y Elisa Oteros a la cabeza, ha realizado un estudio sobre la trashumancia en España. Concluye que “existe una gran diversidad de pastores pero con una base cultural y una práctica comunes”. El trabajo se ha llevado a cabo en el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores.
El informe que emana del citado estudio dice lo siguiente:
“Más allá de su valor económico, el pastoreo realiza contribuciones ambientales, sociales y culturales esenciales para la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático. La trashumancia también desempeña un papel fundamental en la sostenibilidad socioecológica y la vitalidad de los territorios rurales.
Se trata de una práctica milenaria que implica la migración estacional de los rebaños, desplazados por los pastores a otras latitudes en busca de alimento y condiciones climáticas favorables. Es un patrimonio vivo de inmenso valor alimentario, cultural, social y ecológico.
La investigación se ha basado en ochenta y cuatro entrevistas a pastores trashumantes de ocho regiones de España. Se han establecido tres grupos de trashumantes, vinculados principalmente a las vías pecuarias y los territorios donde desarrollan su actividad: la Cañada Real Conquense, la Cañada Real Segoviana y la zona de Santiago-Pontones, en Jaén.
El primer grupo, con una media de edad de cincuenta y cinco años, lleva a cabo trashumancias más largas, con rebaños de mayor tamaño y mixtos en cuanto a especies.
El segundo grupo es más joven, con una media de edad de cuarenta y siete años, y se centra en el ganado vacuno, especialmente de raza avileña negra ibérica, con trashumancias más cortas que el primero y con canales de venta de sus productos más diversos y directos.
El tercer grupo realiza la trashumancia principalmente entre la sierra de Segura y sierra Morena, con rebaños mayoritariamente de ovejas, más pequeños que los de los otros grupos y con mayor participación en asociaciones del sector.
Como conclusión, la trashumancia es un sistema de alta resiliencia, resulta fundamental para la conservación y funcionalidad de los ecosistemas, y entrega alimentos de altísimo valor nutricional y cultural; sin embargo, existe una necesidad urgente de un mayor apoyo político y un marco regulatorio que la proteja, se adapte a sus particularidades, dignifique las condiciones de trabajo y la vida del ganadero trashumante, y asegure el relevo generacional”.












