La partida económica destinada por la Diputación Provincial de Huesca (DPH) al Plan de Obras y Servicios (POS) de este año se sitúa en casi 17,7 millones de euros. Este dinero permitirá realizar cuatrocientas cinco actuaciones en todos los municipios del Alto Aragón, con la excepción de la capital oscense. Son doscientos un ayuntamientos.
Este año se ha incluido como novedad la posibilidad de invertir en el mantenimiento de caminos y en el equipamiento básico para instalaciones municipales, tales como muebles y electrodomésticos.
Así, las actuaciones se orientan a la pavimentación de vías, arreglo de caminos, compra de vehículos municipales, mejora de redes de agua para el abastecimiento o saneamiento, y equipamiento de viviendas, parques infantiles e instalaciones deportivas.
El diputado delegado de Obras Públicas y Cooperación, Álvaro Bescós, señala que “uno de los objetivos del Plan es favorecer a los municipios que menos población tienen; por ello, reciben más inversión por habitante”.
Añade que “también obtienen más financiación aquellos ayuntamientos que tienen que dar servicio a un mayor número de núcleos o pedanías, así como los que hayan perdido población en los últimos diez años”.
El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Isaac Claver, indica que “el Plan de Obras y Servicios es una de las acciones más relevantes de apoyo de la institución a los ayuntamientos para realizar obras que redundan en mejores infraestructuras y servicios para todos los vecinos del Alto Aragón”.
Otras noticias
Las comunidades de regantes piden “una política de Estado en materia de agua, que garantice la supervivencia del sector agrario”
La Federación de Comunidades de Regantes de España (FENACORE) está celebrando esta semana en Ciudad Real su XVI Congreso Nacional. Pide “una política de Estado en materia de agua, que supere la visión cortoplacista y la confrontación partidista, y que garantice la supervivencia del sector agrario”. Señala que “la gestión del agua en un escenario de cambio climático es uno de los grandes desafíos estructurales, dada la realidad hídrica compleja de España”. FENACORE defiende, por ello, “impulsar un modelo basado en criterios científicos y con visión a largo plazo, así como adaptar las políticas europeas a las singularidades del territorio español”. Y añade: “El regadío debe ser abordado desde una perspectiva más estratégica, como un pilar esencial de la seguridad alimentaria, la cohesión territorial y la economía nacional”.













