Es el resultado del Proyecto Biomasstep “Desarrollo y transferencia a las empresas bioenergéticas de una tecnología innovadora NIR para el análisis rápido y económico de la calidad de biomasa autóctona del área transfronteriza”. Ha sido coordinado por un grupo de investigación de la Universidad de Córdoba, liderado por la catedrática Pilar Dorado.
La descripción del trabajo científico realizado es la siguiente:
“Los residuos agrícolas tienen otras vidas posibles gracias a la economía circular, aportando beneficios medioambientales para el planeta y beneficio económico para la comunidad agrícola, que anteriormente los desaprovechaba.
La biomasa resultante del cultivo del olivo se convierte, en muchas ocasiones, en energía.
Sin embargo, no toda la biomasa tiene el mismo poder calorífico o la misma calidad para transformarse en energía; de hecho, alguna biomasa puede contener elementos nocivos que no la hagan idónea para esa segunda vida energética.
El problema que encontramos en el uso de la biomasa radica en la constatación de su calidad; el proceso para comprobar esa calidad conlleva unos análisis químicos muy costosos y que pueden demorarse mucho en el tiempo.
El equipo de investigación ha desarrollado una metodología rápida para predecir parámetros de calidad empleando tecnología NIR (Espectroscopia de Infrarrojo Cercano), que mediante la emisión de un haz de luz que interactúa con la biomasa permite analizar la composición de ésta.
Mediante una fórmula matemática basada en la longitud de onda de la luz absorbida se sabe si hay o no contaminación de la biomasa, es decir, gracias a esta fórmula se puede llegar a conocer, por así decirlo, el ADN de la biomasa y determinar su utilidad.
A lo largo del proyecto, se ha podido comprobar el éxito de la herramienta entre la comunidad agrícola, que la ha encontrado útil para fomentar el uso de la biomasa.
Ahora se ha demostrado que funciona y, de hecho, está siendo utilizada en varias cooperativas andaluzas.
Además, este análisis instantáneo aporta muchos más parámetros, como la composición de agua o de ceniza.
La cantidad de agua es importante a la hora del transporte y porque reduce la energía aprovechable, y la ceniza interesa porque su presencia puede estropear una caldera.
Este conocimiento tan detallado de la biomasa autóctona de España y Portugal ha sido posible gracias a los centenares de muestras de hueso de aceituna, residuos forestales, poda de olivo y eucalipto, entre otras, que se ha podido analizar.
Centrados principalmente en plantaciones de olivo y algo de almendro, se ha certificado la utilidad de esta herramienta para cualquier agricultor que trabaje este tipo de cultivos.
El espectro de muestras ha sido tan amplio que todos pueden usarla con efectividad.
Ahora hay muchos productores interesados en que se analice otro tipo de muestras, como por ejemplo árboles frutales (naranjos,…)”.
Otras noticias
La Granja San José, de Tamarite de Litera (Huesca), cumple setenta y cinco años
La Granja San José, ubicada en el término municipal de Tamarite de Litera (Huesca), cumple setenta y cinco años. Celebró la semana pasada un acto conmemorativo al que acudió el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Javier Rincón. Hizo algunas reflexiones sobre esta explotación: “Granja San José es ya historia viva del medio rural aragonés. Representa trabajo constante, esfuerzo durante generaciones y una forma de entender la ganadería que ha sabido evolucionar sin perder sus raíces. Con casi siete mil cabezas de ganado, es una de las principales referencias del ganado lácteo en Aragón y en España. Es un motor económico que genera empleo, fija población y demuestra que el desarrollo del medio rural es una cuestión estructural en Aragón”.












