La pandemia de la COVID-19 y las medidas restrictivas para frenarla han generado enorme preocupación en diversos sectores ante las pérdidas económicas que ya se anuncian para esta próxima campaña de Navidad. En el ámbito agroalimentario se habla especialmente del vacuno y ovino de carne, cochinillo, y vino.
Son sectores que ya están sufriendo un año de muchas dificultades y reducción de precios. Ahora llega un momento de ventas pero las restricciones en la hostelería y los problemas de exportación pueden acarrear más pérdidas económicas.
España ha trasladado esta inquietud a la Comisión Europea, a través del Consejo de Ministros de Agricultura que se ha celebrado este lunes 16 de noviembre en formato telemático. En torno a una docena de países ha firmado una declaración conjunta solicitando medidas de mercado.
En referencia al comercio internacional, el ministro español de Agricultura, Luis Planas, ha insistido en la conveniencia de buscar nuevos mercados pero no cayendo en agravios comparativos, es decir, que si un fitosanitario no se puede usar en Europa que tampoco se use en productos importados de países terceros.
Otras noticias
XIII Congreso Mundial del Jamón: “Leer correctamente el escenario internacional y adaptarse a él serán determinantes para el futuro del jamón español”
“La correcta lectura del escenario internacional y la capacidad de adaptación serán determinantes para consolidar la presencia del jamón español en un mercado cada vez más volátil y competitivo”. Es una de las afirmaciones centrales del XIII Congreso Mundial del Jamón, celebrado en Granada. Javier Sierra, consejero de Agricultura en la Embajada de España en Washington (Estados Unidos), presentaba la ponencia “La actual geopolítica de Estados Unidos y su influencia en la comercialización del jamón”. Hace referencia a “cómo el giro de este país hacia políticas más proteccionistas está impactando directamente en el comercio del jamón español, tanto a través de la imposición de aranceles adicionales como mediante la revisión de acuerdos comerciales”. Y añadía: “En este contexto, el reto del sector jamonero no es sólo competir en calidad, sino anticiparse a un entorno donde las decisiones políticas influyen sobre los costes de producción y los tiempos de acceso al mercado”.












