La pandemia de la COVID-19 y las medidas restrictivas para frenarla han generado enorme preocupación en diversos sectores ante las pérdidas económicas que ya se anuncian para esta próxima campaña de Navidad. En el ámbito agroalimentario se habla especialmente del vacuno y ovino de carne, cochinillo, y vino.
Son sectores que ya están sufriendo un año de muchas dificultades y reducción de precios. Ahora llega un momento de ventas pero las restricciones en la hostelería y los problemas de exportación pueden acarrear más pérdidas económicas.
España ha trasladado esta inquietud a la Comisión Europea, a través del Consejo de Ministros de Agricultura que se ha celebrado este lunes 16 de noviembre en formato telemático. En torno a una docena de países ha firmado una declaración conjunta solicitando medidas de mercado.
En referencia al comercio internacional, el ministro español de Agricultura, Luis Planas, ha insistido en la conveniencia de buscar nuevos mercados pero no cayendo en agravios comparativos, es decir, que si un fitosanitario no se puede usar en Europa que tampoco se use en productos importados de países terceros.
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XIII Congreso Mundial del Jamón: “La innovación y la sostenibilidad deben marcar la hoja de ruta de este sector para seguir siendo competitivos”
El XIII Congreso Mundial del Jamón se celebra en Granada de martes a jueves (días 28, 29 y 30 de abril de 2026). En la primera jornada de esta cita se incidió en la importancia de que “la innovación y la sostenibilidad marquen la hoja de ruta de este sector para asegurar que continúa siendo competitivo en los mercados exteriores”.
El profesor Carlos Buxadé analizó el papel del sector porcino en el actual tablero geopolítico y alertó de que, “a pesar de preverse un crecimiento de la demanda de carne del cincuenta por ciento para 2050, debe acometerse una reestructuración inmediata, basada en la digitalización y en la reducción de emisiones”.
Julio Tapiador, del Instituto Internacional del Jamón (Interham), y Davide Calderone, de la Asociación Industrial de Carne y Embutidos de Italia (Assica), abordaron el impacto de la fiebre porcina africana, señalando que “en países como Italia ha provocado pérdidas de hasta veinte millones de euros al mes en exportaciones”. Se incidió en “la necesidad de reforzar el reconocimiento internacional de la seguridad de los productos curados”.
Pere Gou, del IRTA de Cataluña, centró su intervención en “la transformación del proceso de secado del jamón mediante inteligencia artificial, una tecnología que permite optimizar en tiempo real variables como la temperatura o la humedad, mejorar la calidad del producto y avanzar hacia modelos de producción más eficientes y sostenibles”.












