La Universidad de Córdoba y el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA) han estado trabajando en el desarrollo y aplicación de una nueva tecnología (NIRS-Espectroscopía de Infrarrojo Cercano) para detectar almendras amargas en tiempo real y a escala industrial almendras amargas; además, con y sin cáscara.
Desde la Universidad de Córdoba se indica que “la incorporación de la tecnología NIRS al análisis de almendras permite cuantificar a escala industrial los niveles de amigdalina, el compuesto responsable del sabor amargo del fruto”.
Explica que “la amigdalina es un diglucósido que, en contacto con enzimas presentes en la saliva, se descompone en glucosa, benzaldehído (responsable del sabor amargo) y ácido cianhídrico”.
Universidad de Córdoba e IFAPA han desarrollado “un método capaz de predecir los niveles de la citada amigdalina presentes en los frutos analizados con y sin cáscara, y de clasificar correctamente almendras dulces y amargas a escala industrial, algo que hasta la fecha sólo se había conseguido en frutos descascarados, en granos individuales o molidos”.
La catedrática Dolores Pérez Marín señala que “se trata de una aplicación tecnológica de gran interés para el sector agroalimentario, dado que el amargor de la almendra no ofrece ventajas para la industria y sí muchos inconvenientes: Un sabor poco agradable, depreciación del producto y potenciales problemas de seguridad alimentaria si el fruto amargo se consume a gran escala”.
Otras noticias
COAG: “España tiene en su sector ganadero la reserva de fertilizantes que Europa necesita; se puede convertir en su proveedor estratégico”
“La guerra de Irán y los problemas logísticos en el estrecho de Ormuz ofrecen una oportunidad histórica al sector ganadero español, ya que éste puede convertirse en el proveedor de Europa en materia de fertilizantes”. Es la tesis que defiende COAG, entidad a la que pertenece UAGA. Dice que, “con la urea disparada un setenta y cinco por ciento en su precio, los purines y estiércoles de las granjas españolas se convierten en el fertilizante más competitivo del mercado: por local, inmediato y sin dependencia exterior”. Expone que “una explotación porcina media puede generar hoy hasta cuarenta y nueve mil euros anuales en valor agronómico de purines, con un margen neto cercano a los treinta y un mil quinientos euros”. COAG concluye: “España tiene en su cabaña ganadera la reserva de nutrientes que Europa necesita”.












