La Red de Mercas de la empresa nacional Mercasa generó en 2019 un volumen de ventas de casi 9 millones de toneladas de alimentos, con un valor superior a los 16.600 millones de euros, lo que representó el 1,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) español.
Esta Red es el canal de comercialización y distribución del 65 por ciento de las frutas y verduras, el 55 por ciento de los pescados y mariscos, y el 40 por ciento de las carnes que se consumen en España.
Son datos aportados en el marco del acto celebrado en Mercaolid, en Valladolid, con motivo de su integración en la Red de Mercas de Mercasa.
Esta Red cuenta así con 24 unidades, que dan apoyo a más de 3.300 empresas mayoristas que, a su vez, realizan más de 100.000 transacciones diarias en España para la comercialización de alimentos frescos a través de la distribución minorista; llegan a 30 millones de consumidores en España.
El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha señalado que “las cifras grandes no deben ocultar el hecho de que la Red de Mercas juega un papel fundamental en la comercialización directa de productos locales, procedentes de la agricultura familiar y de proximidad, que contribuye al mantenimiento económico y social de las zonas rurales”.
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Oviaragón defiende en el ámbito internacional mediterráneo “el valor de la ganadería extensiva y del ovino para afrontar crisis globales”
Oviaragón participó en el reciente Seminario Internacional sobre los Sistemas Ganaderos Mediterráneos, organizado por el CIHEAM Zaragoza y la FAO. Leticia Riaguas, veterinaria de la citada entidad cooperativa, habló de los retos y de las oportunidades del ovino.
Señaló que “este sector se enfrenta a una serie de obstáculos estructurales que son comunes a muchos países de la cuenca mediterránea, tanto del sur de Europa como del norte de África: falta de relevo generacional, presiones en el mercado llegadas desde modelos de producción intensiva, disminución del consumo de carne de cordero en ciertos segmentos de población y merma en los censos ganaderos”.
Oviaragón expone que, “a pesar de este complejo escenario, hay que reivindicar el papel de la ganadería extensiva y profesional, ya que se perfila como aliada indispensable frente a las crisis globales: es una herramienta clave para combatir la despoblación, mitigar los efectos del cambio climático (gracias a la gestión del territorio y prevención de incendios) y satisfacer la creciente demanda de alimentos de alta calidad y proximidad”.
La FAO ha anunciado su nuevo plan de acción para la transformación sostenible de la ganadería, basado en la cooperación internacional, innovación tecnológica, desarrollo rural y transferencia de conocimiento desde los centros de investigación directamente al campo”.












