El agro inició el año 2020 envuelto en una sucesión de movilizaciones, dada la situación que viven agricultores y ganaderos en España. Las protestas se encuadraron en la campaña “Agricultores al límite”. Todo ello quedó en stand by como consecuencia de la crisis sanitaria de la COVID-19.
La presentación del Anuario de la Agricultura Familiar 2020, editado por UPA y la Fundación de Estudios Rurales, ha servido para retomar las reivindicaciones del agro.
Sobre todo se habla de precios justos en origen. Y se indica que hay sectores, como el agroalimentario, que han demostrado su carácter esencial para la sociedad, más allá de su impacto en el Producto Interior Bruto del país.
A la presentación de este Anuario 2020 acudió el ministro de Agricultura, Luis Planas, el cual defendió la agricultura familiar. Habló de la nueva Política Agraria Común (PAC) y de la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Respecto a la primera dice que España va a defender en el Consejo Europeo una dotación presupuestaria suficiente.
Y respecto a la segunda incide en el objetivo de la misma: “Conseguir reequilibrar la cadena alimentaria, dotar de transparencia a la formación de precios y fortalecer el poder negociador de los productores”.
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Las comunidades de regantes piden “una política de Estado en materia de agua, que garantice la supervivencia del sector agrario”
La Federación de Comunidades de Regantes de España (FENACORE) está celebrando esta semana en Ciudad Real su XVI Congreso Nacional. Pide “una política de Estado en materia de agua, que supere la visión cortoplacista y la confrontación partidista, y que garantice la supervivencia del sector agrario”. Señala que “la gestión del agua en un escenario de cambio climático es uno de los grandes desafíos estructurales, dada la realidad hídrica compleja de España”. FENACORE defiende, por ello, “impulsar un modelo basado en criterios científicos y con visión a largo plazo, así como adaptar las políticas europeas a las singularidades del territorio español”. Y añade: “El regadío debe ser abordado desde una perspectiva más estratégica, como un pilar esencial de la seguridad alimentaria, la cohesión territorial y la economía nacional”.












