Se celebra este lunes 10 de mayo el Día Internacional de las Aves de Corral. Por tal motivo la Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola (Avianza) quiere rendir homenaje a todos los profesionales que cada día ofrecen su trabajo en las granjas y centros de producción de España.
Avianza titula su artículo de opinión de la forma siguiente: “El sector avícola español sí puede ser un motor económico moderno y sostenible”. Dice así:
“Nuestro país necesita más que nunca reforzar su fortaleza industrial. En un momento de máxima tensión para nuestra sociedad, con los efectos de esta pandemia aún por discernir sobre la vida de las personas y la economía, es clave contar con un tejido empresarial fuerte, innovador y preparado para responder a los retos presentes y futuros.
Y la industria avícola española es un potente motor que ya genera más de 2.300 millones de euros a nuestro Producto Interior Bruto (PIB), con más de 40.000 empleos directos y una estructura moderna preparada para competir de igual a igual con otros países.
En 2020, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la producción de carne avícola alcanzó los 1,7 millones de toneladas, pero lo hizo en un contexto estructural sin precedentes, y ante los que merece la pena reflexionar.
Y es que corremos el riesgo de dinamitar unos pilares robustos que nos han llevado a ser una potente industria avícola en Europa, con una de las cadenas de valor más profesionalizadas del sector agroalimentario español, con importantes avances en genética y desarrollo de especies autóctonas, y con fuerte arraigo en la economía regional.
Sin olvidar el acompañamiento de un cuerpo de veterinarios de máxima confianza, y las fuertes inversiones en diseño, desarrollo y consolidación de plantas industriales de última generación.
Somos además un referente gastronómico, como productores de nuevos productos y formatos, y por acompañar a nuestro sector de la restauración en nuevas propuestas culinarias que combinan lo mejor de los alimentos de España.
El reto verde y tecnológico forma parte de nuestra cultura como industria avícola, como demuestran iniciativas como el acuerdo marco entre varias interprofesionales para impulsar la transformación digital y sostenible de nuestras industrias cárnicas a través de los fondos Next Generation, con una inversión conjunta de más de 3.500 millones de euros, de los que el 50 por ciento son de procedencia privada.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) están en nuestra hoja de ruta como empresas y como parte de una sociedad en la que queremos un futuro mejor.
Pero el verdadero desarrollo sostenible pasa por entender la realidad de la industria avícola, sus particularidades, y no generar deslocalización de industrias claves para Europa, con fuertes compromisos en bienestar animal, investigación o aplicación de estrictas medidas de bioseguridad y protocolos de erradicación de antibióticos en la alimentación, aplicados desde hace años.
La normativa europea y la española es una de las más estrictas, algo que otros mercados no garantizan, y donde los ODS tampoco son una prioridad.
El reto es alimentar a miles de millones de ciudadanos de forma responsable, donde una carne avícola de calidad y controlada genera confianza y responde a la necesidad de contar con una dieta rica en nutrientes, proteínas naturales, saludable.
Es algo que defenderemos ante la Cumbre de Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios que se celebrará este año.
En esta declaración de principios, ofrecemos también una aportación clave para el desarrollo del tejido industrial y económico de las zonas rurales o más despobladas.
Pero lo hacemos desde el proceso de digitalización que es ya un hecho en sus plantas.
Somos una industria que abordó un ambicioso reto de transformación, con el objetivo de ser más competitivos, y a la vez más sostenibles.
No se trata sólo de un proceso que mejora nuestras industrias, sino también nuestra capacidad de conectar con los consumidores, de llegar a ser la respuesta a sus necesidades y nuevos hábitos de consumo.
La industria avícola no es un mero productor marca blanca, sino que ha sabido adaptarse a nuevos escenarios, romper esa última milla para llegar a nuestros clientes a través del ecommerce o de una relación más transparente, más directa, más cercana.
Y eso es sinónimo de madurez y de fortaleza; nos coloca en una posición inmejorable para seguir aportando valor a cada vez más segmentos de nuestra industria.
Esto nos lleva a reforzar nuestra posición en los mercados internacionales, habitualmente no considerados prioritarios en el pasado, y que hoy más que nunca son una oportunidad y una necesidad para nuestras empresas.
Japón, China, Filipinas, Oriente Medio, México o la propia Europa perciben que algo se está moviendo en la industria avícola española, y es momento de defender más que nunca esa posición.
Genera negocio para nuestras empresas, genera empleo, genera riqueza y consolida en definitiva una posición más fuerte como potencia avícola”.
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Las organizaciones agrarias ASAJA, UAGA-COAG y AEGA, así como la cooperativa SCLAS, rechazan los baremos de indemnización en Aragón por DNC
Las organizaciones profesionales agrarias ASAJA, UAGA-COAG y AEGA, así como la cooperativa SCLAS de Sobrarbe, rechazan los baremos de indemnización establecidos por el Gobierno de Aragón para los casos de dermatosis nodular contagiosa, que suponen el sacrificio de todos los animales de la explotación afectada. Los consideran insuficientes e injustos, y piden mejoras.
ASAJA
ASAJA Huesca denuncia que “las compensaciones establecidas por el Gobierno de Aragón para los casos de dermatosis nodular contagiosa no reflejan ni el valor real de los animales ni el esfuerzo realizado durante años para conservar y mejorar razas autóctonas, como la pirenaica, la parda de montaña y la serrana de Teruel”. Recuerda que “muchas de estas razas han atravesado momentos delicados e incluso han estado en riesgo de desaparición”, y que “ha sido precisamente el compromiso de los ganaderos el que ha permitido su continuidad y consolidación en el territorio”.
SCLAS DEL SOBRARBE
La Sociedad Cooperativa Limitada Agropecuaria Sobrarbe (SCLAS) muestra su “rechazo frontal a los baremos de indemnización publicados por el Gobierno de Aragón”. Considera que “las cuantías fijadas son claramente insuficientes y no hacen justicia ni al valor económico, ni al valor genético, ni al valor humano de las explotaciones afectadas”. Su presidente, José Ramón Olivar, señala que “no estamos hablando sólo de vacas, sino que estamos hablando de explotaciones familiares que llevaban décadas construyendo un proyecto ganadero, una selección genética y una forma de vida en el territorio”.
UAGA-COAG
UAGA-COAG manifiesta esperar “mejoras en la orden de indemnización por el sacrificio obligatorio de animales, vinculado a casos de dermatosis nodular contagiosa”. Pone ejemplos. Uno de ellos hace referencia a la indemnización por el lucro cesante. Señala que “el importe se ajusta a la situación real en el caso de los terneros pero es claramente insuficiente en el caso de las vacas nodrizas, tanto para explotaciones de leche como de carne”. Añade que “la capacidad productiva de la explotación afectada puede demorarse entre dos y cinco años”. Y recuerda “la importancia de que se cumpla con la mayor celeridad el plan de vacunación previsto”.
AEGA
AEGA denuncia que “las indemnizaciones establecidas son insuficientes” y expone que “no se trata únicamente de una crisis de costes, sino de una crisis de supervivencia para el campo aragonés”. Habla del lucro cesante, en el sentido de que “compensaciones únicamente por los terneros que hubieran nacido durante un año son claramente insuficientes, dado que una vaca de carne puede tener entre diez y doce partos a lo largo de su vida productiva”. Solicita “el cese inmediato de la directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria del Gobierno de Aragón, Aitziber Lanza”.












