Es una afirmación de la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (ANOVE) en el marco del Día Mundial de la Propiedad Intelectual e Industrial, que se conmemora cada 26 de abril. Da datos sobre los efectos de la innovación en obtención vegetal en los últimos 25 años:
“Los rendimientos económicos del trigo han aumentado un 270 por ciento, los del tomate un 1.200 por ciento, los del maíz un 110 por ciento, los del olivar un 300 por ciento y los del viñedo un 200 por ciento”.
Antonio Villarroel, director general de ANOVE, explica que “la innovación en semillas y variedades vegetales resulta fundamental para poder satisfacer las demandas de los agricultores, especialmente en un proceso de cambio climático como el actual, que a todos tanto nos preocupa”.
Indica también que “la labor de los obtentores es ayudar a incrementar la producción, reducir los costes de explotación, aumentar los rendimientos y colaborar a lograr una completa seguridad alimentaria”.
ANOVE señala que “los incrementos de productividad han sido espectaculares en todos los cultivos desde la década de los sesenta, creciendo entre el 1 y el 3 por ciento anual”.
Antonio Villarroel añade que “la investigación y mejora genética ha permitido durante las últimas décadas obtener resultados que los agricultores individualmente hubieran tardado siglos en conseguir”.
Otras noticias
Zaragoza ha acogido una jornada para incidir en que “el mercado de carbono puede convertirse en una vía complementaria de ingresos para el agricultor”
“Sembrando valor: el mercado de carbono en el campo aragonés” ha sido el título de la jornada que se ha celebrado esta semana en Zaragoza, bajo la organización de Ibercaja y Grayling. Los participantes han coincidido en decir que “el mercado de carbono puede convertirse en una vía complementaria de ingresos para el agricultor, aunque persisten retos técnicos, regulatorios y de implantación”. Ha participado el consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Javier Rincón, el cual ha destacado que “el carbono puede ser una oportunidad real para este territorio y para el sector agrario, si se aborda con seriedad, rigor y visión de medio y largo plazo; el futuro del carbono no se construye con titulares, sino con datos y decisiones bien fundamentadas”.












