La junta directiva de la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE) ha celebrado una reunión on line con la participación del director general de Sanidad de la Producción Agraria, Valentín Almansa. La industria cárnica española muestra su inquietud ante la próxima campaña de Navidad, que la califica como muy compleja.
Habla de las incertidumbres derivadas de la COVID-19, con la caída que ha habido en el turismo y también con la marcha de la hostelería, lejos de parecerse a lo que es habitual en nuestro país.
A ello se suma la preocupación por el positivo en Peste Porcina Africana habido hace unos días en Alemania (jabalí silvestre). En la reunión se hacía alusión al riesgo que supone el incremento en el movimiento de animales vivos en Europa.
Por el contrario, apuntaba Valentín Almansa, el caso positivo de Peste Porcina Africana en Alemania puede beneficiar a las exportaciones españolas.
Respecto a éstas, el director general asegura que es buena la marcha general de las exportaciones de porcino, vacuno y ovino; y pide que se diversifiquen los destinos “pues tenemos un elevado riesgo concentrado en China”.
Valentín Almansa añade que “todavía hay recorrido en las exportaciones de productos elaborados, y que hay que seguir abriendo mercados, aunque a veces resulta difícil explicar a algunos países terceros las características de nuestros productos curados (por desconocimiento del producto en esos mercados)”.
Otras noticias
Aragón Alimentos presenta su primera ruta “Aragón, sabor de verdad”, un recorrido agroalimentario que parte de Gurrea de Gállego y termina en Jaca
Aragón Alimentos presenta su primera ruta “Aragón, sabor de verdad”. Es un reportaje en el que expone un recorrido agroalimentario que parte de Gurrea de Gállego y termina en Jaca. Hace mención a atractivos agrícolas, ganaderos y gastronómicos, centrándose en el origen de los productos alimentarios.
El texto correspondiente a esta primera ruta “Aragón, sabor de verdad” es éste:
“Recorre el sector agroalimentario del Alto Aragón en un viaje al origen, donde el campo se convierte en experiencia siguiendo el camino completo del producto, es decir, del campo a la alta cocina, conectando explotaciones agrícolas, proyectos ganaderos e iniciativas innovadoras.
El recorrido comienza en Gurrea de Gállego, entre almendros y nogales, en Crac, donde Jesús, séptima generación de agricultores e ingeniero agrónomo, ha transformado la explotación familiar en un proyecto agroalimentario completo.
Rumbo a los Pirineos, en La Borda de Pastores nos adentramos en el mundo del pastoreo tradicional, recorriendo los pastos de montaña y entendiendo cómo se cría el Ternasco de Aragón IGP, uno de los grandes emblemas gastronómicos de esta comunidad autónoma.
En la explotación de Pablo Compairé, la ganadería extensiva se presenta como uno de los modelos más representativos del territorio. Un total de setenta vacas de raza parda se crían en libertad, alimentándose de pastos naturales y bajo un sistema respetuoso con el entorno.
El viaje continúa en uno de los espacios más emblemáticos del recorrido, el restaurante Canfranc Express, del Canfranc Estación a Royal Hideaway Hotel, donde Edu Salanova lleva la experiencia gastronómica al siguiente nivel, transformando cada plato en un relato del territorio, combinando tradición y vanguardia, y trabajando con producto local y técnicas contemporáneas para construir una experiencia sensorial completa.
La ruta continúa en la Quesería Aladina, en Jaca, con más de cuatrocientas referencias; entre ellas, cuatro queserías de la provincia de Huesca —Queso d’Estrabilla, Quesería Bal de Broto, Quesería El Benasqués y Quesería O Xortical-Villanúa—.
En Cielos de Ascara, el proyecto Gardeniers combina la producción ecológica con la integración laboral de personas con discapacidad intelectual o en riesgo de exclusión, generando oportunidades reales en el medio rural.
Como colofón final, el hotel Viñas de Lárrede invita a sumergirse en una experiencia donde la historia y la naturaleza se entrelazan. Y los postres de Jairo, de Pastelería Vincelle, en Jaca, que uno no puede perderse”.












