La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) se ha pronunciado respecto al nuevo Gobierno de España, presidido por el socialista Pedro Sánchez. Le pide estabilidad y medidas de apoyo a un sector que se presenta como motor económico de España y como el primer sector industrial de este país.
La citada Federación recuerda que este sector está constituido por más de 31.000 empresas (de pequeño y mediano tamaño) con presencia en todo el territorio nacional, con lo que eso supone de vertebración del país.
Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB, señala que “nunca como ahora ha habido una oferta de productos tan segura, variada y adaptada a los gustos, necesidades y la capacidad adquisitiva de los ciudadanos; queremos continuar colaborando con el Gobierno en beneficio de los consumidores y el conjunto de la sociedad española”.
Entre las medidas específicas que la industria de alimentación y bebidas pide al nuevo Ejecutivo están:
– Trabajar por una política armonizada y basada en evidencias científicas en nutrición y salud.
– Apostar por una comunicación activa que impulse el reconocimiento del sector y sus productos.
– Defender e impulsar la unidad de mercado.
– Transitar hacia una economía circular y sostenible.
– Contribuir al equilibrio en la cadena en las relaciones comerciales.
– Promover la competitividad industrial y el equilibrio fiscal.
– Impulsar la internacionalización, la innovación y la digitalización.
La Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas defiende también que España retome unas buenas relaciones comerciales con Estados Unidos, con el fin de que desaparezcan los aranceles sobre los productos españoles.
Otras noticias
Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










