La Fundación Daniel y Nina Carasso ha abierto una nueva edición de la convocatoria titulada “Del campo a la despensa”. El plazo de presentación de candidaturas se extiende hasta el 27 de abril y pretende brindar apoyo a proyectos que contribuyen a transformar los sistemas alimentarios. En esta segunda edición se cuenta con un presupuesto de quinientos treinta mil euros para apoyar entre seis y ocho proyectos; además, el programa proporciona acompañamiento durante un periodo máximo de tres años.
“Del campo a la despensa” es una iniciativa dirigida a proyectos colectivos de transformación, elaboración, logística y distribución de alimentos sostenibles en fase de diseño, puesta en marcha o consolidación. La idea de fondo es que “la transición hacia un sistema alimentario más sostenible requiere la promoción de iniciativas a lo largo de la cadena alimentaria que faciliten el acceso a alimentos saludables a las personas y, al mismo tiempo, contribuyan a fortalecer el sector de la pequeña producción sostenible en España”.
Isabelle le Galo, directora para España de la Fundación Daniel y Nina Carasso, señala que “la buena acogida y los resultados consolidados de Del Campo a la Despensa nos demuestra que este tipo de iniciativas son necesarias, viables y muy valiosas para construir el cambio del sistema alimentario; lo colectivo, lo pequeño, lo local transforman profundamente el sistema desde abajo, y con esta nueva edición queremos seguir impulsando proyectos que tienen potencial para transformar la economía y conseguir una sociedad más ecológica y justa”.
Pilar Martínez, responsable de programas de alimentación sostenible de la Fundación, dice que “para conseguir una transformación profunda del sistema alimentario es fundamental impulsar el desarrollo de iniciativas sostenibles a lo largo de la cadena que, además de tener un impacto positivo a nivel social, ambiental y sobre la salud, sean viables económicamente”.
La Fundación Daniel y Nina Carasso recuerda que uno de los proyectos que fueron seleccionados en la primera edición de la convocatoria fue A Vecinal, un supermercado cooperativo zaragozano que facilita el consumo de productos agroecológicos en Aragón. Apunta que, “además de prestarse apoyo mutuo, sus miembros tejen redes con diferentes agentes de la ciudad, defendiendo el acceso a alimentos de calidad a precios justos”.
Otras noticias
La Judía Blanca de Muniesa ha quedado inscrita como variedad de conservación en el Catálogo Nacional o Registro de Variedades Comerciales
La Judía Blanca de Muniesa se suma al Tomate Rosa de Barbastro y al Melón de Torres de Berrellén como variedad de conservación. Ha sido inscrita en el Catálogo Nacional o Registro de Variedades Comerciales. Es un “reconocimiento oficial a su valor como variedad local estrechamente ligada al territorio y a la historia agrícola de Muniesa, en la provincia de Teruel”. La conservación y recuperación de esta judía se debe a la familia Yus, y la tramitación la ha liderado Cristina Mallor, responsable del Banco de Germoplasma Hortícola del CITA de Aragón. La Judía Blanca de Muniesa se presenta como “una variedad tradicional destinada al consumo de grano seco, reconocida en la zona por su calidad organoléptica; tras el cocinado, destaca por una piel poco perceptible y por su textura mantecosa”.













