Varios grupos de investigación de la Universidad de Córdoba han colaborado en la realización de un estudio sobre los efectos de la fertilización conjunta con fósforo y zinc en el crecimiento, rendimiento y calidad del grano de maíz. Aseguran que la producción y calidad de cereales como el maíz, arroz y trigo depende en gran medida de la disponibilidad de nutrientes como el fósforo en el suelo, pero también del zinc.
Se lleva años estudiando en la Universidad de Córdoba “la interacción en el suelo del fósforo y el zinc (nutriente éste último no muy tenido en cuenta a la hora de fertilizar) para la nutrición de los cereales; una adecuada disponibilidad de ambos elementos es clave para que los cereales absorban nutrientes del suelo y, por tanto, produzcan más y mejor alimento”.
Los investigadores participantes en el estudio han sido Antonio R. Sánchez, Hasna Nechate-Drif, José Torrent, María del Carmen del Campillo, María Dolores Rey, María Ángeles Castillejo y Jesús V. Jorrín.
Tras las diferentes pruebas realizadas “la mejor opción en cuanto al crecimiento y rendimiento del maíz fue la combinación de fósforo y zinc”. En cuanto a la calidad del grano de maíz, “el tratamiento en el que sólo se añadía zinc era el que otorgaba mayor contenido en proteínas de calidad del grano, y el segundo tratamiento fue el que combinaba la fertilización de fósforo y zinc”.
De esta manera, “tanto agronómicamente, en términos de producción y rendimiento del maíz, como respecto a la calidad del grano, la combinación de zinc y fósforo en maíz fue la mejor de las opciones probadas; ésta es la mejor opción de fertilización para el maíz en suelos mediterráneos, a pesar de que, normalmente, el zinc es un nutriente olvidado en nuestra área”.
Otras noticias
Los regantes españoles inciden en el Parlamento Europeo, en Bruselas, en “la necesidad de contar con presas y embalses para afrontar sequías e inundaciones”
La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (FENACORE) participó días atrás en una jornada sobre agua, vinculada a la alimentación y a territorios resilientes, celebrada en el Parlamento Europeo, en Bruselas. Incidió en “la necesidad de contar con infraestructuras hidráulicas —presas y embalses— que, aparte de almacenar agua para las sequías, sirvan también para laminar avenidas y disminuir el daño que provocan las inundaciones”. Recalcó que “ambos fenómenos son característicos de la climatología mediterránea pero que, además, son cada vez más frecuentes e intensos, debido a los efectos del cambio climático”. FENACORE intervino en esta jornada como miembro de Irrigants d’Europe, que aglutina a las asociaciones nacionales de regantes de España, Portugal, Francia e Italia.













