La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha organizado diez video-talleres que se encuadran en el proceso de participación pública vinculado al nuevo Plan Hidrológico del Ebro 2027. El plazo de presentación de aportaciones finalizará el 22 de diciembre de 2021. La CHE dice que ya se están recibiendo aportaciones.
El primer video-taller tendrá lugar el 14 de septiembre y el último el 30 de noviembre, en horario de 16.30 a 19:00 horas. El programa diseñado es el siguiente:
– 14 de septiembre. Embalses en el plan hidrológico: Actuaciones previstas, mantenimiento y seguridad de las obras hidráulicas ya construidas.
– 21 de septiembre. Caudales ecológicos.
– 28 de septiembre. Sedimentos.
– 05 de octubre. Futuros regadíos, y asignación y reserva de recursos.
– 19 de octubre. Cambio climático en el plan hidrológico.
– 26 de octubre. Contaminación difusa y modernización verde de regadíos.
– 02 de noviembre. La cuenca del Ebro “vaciada”: Ciclo urbano y economía sostenible en las pequeñas localidades de la cuenca.
– 09 de noviembre. Agua y energía en la demarcación hidrográfica del Ebro.
– 23 de noviembre. Medidas de mejora y agilidad de la gestión en la normativa del plan hidrológico.
– 30 de noviembre. Reservas naturales fluviales: Propuesta de nuevas reservas y medidas de gestión para las ya existentes.
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Las comunidades de regantes piden “una política de Estado en materia de agua, que garantice la supervivencia del sector agrario”
La Federación de Comunidades de Regantes de España (FENACORE) está celebrando esta semana en Ciudad Real su XVI Congreso Nacional. Pide “una política de Estado en materia de agua, que supere la visión cortoplacista y la confrontación partidista, y que garantice la supervivencia del sector agrario”. Señala que “la gestión del agua en un escenario de cambio climático es uno de los grandes desafíos estructurales, dada la realidad hídrica compleja de España”. FENACORE defiende, por ello, “impulsar un modelo basado en criterios científicos y con visión a largo plazo, así como adaptar las políticas europeas a las singularidades del territorio español”. Y añade: “El regadío debe ser abordado desde una perspectiva más estratégica, como un pilar esencial de la seguridad alimentaria, la cohesión territorial y la economía nacional”.













